
Cuatro personas han sido identificadas e investigadas por su presunta participación en una red que interceptaba correos electrónicos corporativos. El análisis financiero y el seguimiento de la trazabilidad del dinero, han permitido detectar nuevas víctimas, elevando la cuantía estafada a unos 30.000 euros
- La organización interceptaba facturas legítimas modificándolas posteriormente para desviar los pagos a una compleja red de cuentas bancarias bajo su control
- El líder del entramado fue identificado mientras realizaba extracciones de efectivo en cajeros automáticos utilizando una cuenta bancaria abierta bajo una identidad suplantada
15 de julio de 2026.- El Equipo@ de la Guardia Civil de Córdoba ha desarrollado la explotación de la Operación Tikal-Hebect-5125, con el resultado de cuatro personas investigadas por supuestos delitos de estafa, falsedad documental, blanqueo de capitales, revelación de secretos y pertenencia a grupo criminal, desarticulando además una organización criminal especializada en la comisión de estafas tecnológicas a empresas a través de la intrusión informática.
La investigación comenzó tras la denuncia de una de las empresas afectadas en la provincia de Córdoba, que alertó de un desvío patrimonial en sus transacciones habituales con proveedores. Los ciberdelincuentes utilizaban técnicas de ingeniería social y robo de credenciales de acceso para irrumpir de forma no autorizada en las cuentas de correo electrónico de las empresas objetivo.
Una vez dentro de los sistemas de comunicación, monitorizaban el flujo de mensajes a la espera de que se tramitaran facturas de importes elevados. En ese momento, interceptaban el correo y modificaban el número de cuenta bancaria del documento original por uno controlado por la organización, logrando que las empresas víctimas ingresaran el dinero directamente en sus estructuras de fraude.
Para dificultar la trazabilidad financiera y eludir el control de los mecanismos de prevención del blanqueo de capitales, la red utilizaba un entramado de múltiples cuentas bancarias interconectadas. El dinero estafado era transferido rápidamente de una cuenta a otra en una serie de operaciones en cadena.
La fase de explotación de la operación policial ha permitido la plena identificación de los cuatro componentes de la estructura. Las pesquisas han determinado que el líder del grupo era el encargado último de la fase de "lavado" y consolidación de los beneficios.
Este integrante principal fue identificado en el momento en que realizaba extracciones de activos en efectivo a través de cajeros automáticos. Para blindar su anonimato ante los investigadores, utilizaba una cuenta bancaria que había sido abierta previamente mediante la suplantación de la identidad de un tercero ajeno a la organización.
Desde esta cuenta instrumental se reenviaba además de forma sistemática, parte de los fondos a los otros tres miembros de la red, con el objetivo de atomizar las cuantías, romper el hilo conductor de la trazabilidad bancaria y entorpecer la labor de los agentes en el último eslabón de la cadena delictiva.
A los implicados se les imputan presuntos delitos de estafa, blanqueo de capitales, descubrimiento y revelación de secretos, falsedad documental y pertenencia a grupo criminal.
Las diligencias instruidas han sido puestas a disposición de la autoridad judicial competente, no obstante, la operación permanece abierta y no se descartan nuevas investigaciones o detenciones.
Desde el Equipo@ de la Guardia Civil de Córdoba se recuerda a las empresas la importancia de verificar las direcciones de correo electrónico recibido y confirmar por vías alternativas como la telefónica, cualquier cambio de número de cuenta de sus proveedores habituales antes de emitir un pago.











































































