Interior disuelve dos grupos operativos de la Guardia Civil en Cataluña, el GREIM de Puigcerdá (Gerona) y el GEDEX de Lérida, como pago del "peaje del Gobierno" a ERC
Según ha informado El Independiente, citando fuentes del Cuerpo, la Guardia Civil ha perdido un millar de agentes en Cataluña. Los agentes que llegan a esta comunidad son casi siempre recién salidos de la academia, nadie escoge Cataluña como destino mientras el Ministerio del Interior se resiste a declararla Zona de Especial Singularidad, como sucede en el País Vasco.
Según denuncian los propios agentes destinados en esta comunidad autónima española, el principal problema que tienen en Cataluña es que sienten la presión que una parte minoritaria de la sociedad catalana, que manifiesta publicamente que quieren que la Guardia Civil cese su labor en la comunidad, y para ello no dudan incluso de amenazar y acosar a los propios hijos de los guardias civiles, o de poner en riesgo su propia integridad fisica y la de sus familiares, como ocurrió con las vacunas conntra el COVID, fueron los propios agentes los que denunciaron que la Generalidad catalana se negaba a vacunarlos, sospechando además de que por parte del Gobierno se da alas a los grupos radicales independentistas y al propio gobierno autonómico para que el acoso a guardias civiles y policías y hasta a sus familias no cese, y para que se salten las leyes en cuanto a competencias policiales, sin que se les defienda, ni se hagan cumplir las leyes.
De esta forma y como pago a ERC por su apoyo al Gobierno central, el ministerio de Interior ha ordenado este mismo mes de abril, la eliminación del Grupo de Rescate de Montaña de Puigcerdá (Geona) y la disolución del GEDEX -Grupo de Desactivación de Explosivos- de Lérida. Son las últimas medidas de lo que desde distintas asociaciones profesionales de la Guardia Civil denuncian como un lento pero inexorable proceso hacia la desaparición de la Guardia Civil en Cataluña.
A estas decisiones que «no tienen ningún sentido operativo» y que demuestran el «pago de un peaje político» por parte del Gobierno de Pedro Sánchez a sus socios independentistas, se suma a la «demonización» del cuerpo en esta comunidad y a las maniobras para frenar su actividad en Cataluña. El ejemplo más claro, estaría en la exclusión de la Guardia Civil del 112, que gestiona la Generalidad catalana. Los avisos no llegan, o llegan tarde, a la Guardia Civil, independientemente de la importancia de la urgencia o del aviso y aunque los mismos se traten de rescates en montaña o en el mar, ámbitos en los que la Guardia Civil conserva las competencias exclusivas en la comunidad autónoma junto a la vigilancia aduanera, de aeropuertos, fiscal y el SEPRONA.
El cuerpo contaba con 3.549 agentes en esta comunidad en 2019 -1.960 en Barcelona, 602 en Tarragona, 556 en Girona y 431 en Lleida-. Ahora son 3.188, una caída del 9,2%, cerca de un millarmil agentes menos en la comunidad, un descenso de agentes que se ha llevado a cabo, curiosamente, principalmente en estos últimos cuatro años.
Y aunque el descenso ha sido generalizado en las cuatro provincias españolas de Cataliña, lo ha sido aún mayor en Gerona y Lérida, curiosamente las dos provincias catalanas donde la presión independentista es mayor. Gerona cuenta actualmente con 423 agentes, un 23% menos que en 2019, y Lérida ha registrado un descenso del 18%, conservando actualmente tan sólo 357 agentes, es precisamente en estas dos provincias donde desaparecen ahora los GREIM y los TEDAX.
Esto da lugar a que el 20% de los puestos de la Guardia Civil en Cataluña estén vacantes, y esta falta de efectivos va acompañada de una progresiva invasión de competencias por parte de los Mossos d’Esquadra. El ejemplo más paradigmático es el de la unidad marítima anunciada por el anterior consejero de Interior y consolidada ahora por Joan Ignasi Elena, es una evidencia de que en Cataluña se están invadiendo las competencias de la Guardia Civil con el visto bueno del propio Gobierno central
El Ministerio del Interior, está permitiendo y alentando el desmantelamiento soterrado de la Guardia Civil en Cataluña, ya que no deja claro a la Generalidad catalana puede o no puede hacer en su propio ámbito de actuación. Se permita que se invadan competencias exclusivas, marcadas por ley, de la Guardia Civil, para acabar desmantelando unidades totalmente operativas de forma definitiva, como ha sucedido con el GREIM o el GEDEX, perjudicando a la propia sociedad catalana, que pierde servicios, sin importar el alto grado de especialización y capacitación, sobradamente demostardos, de los agentes que pertenecen a estos grupos
Vilariño recrimina además a Marlaska que se comprometió personalmente con él, en enero de 2022, a acordar en breve la conversión de Cataluña como Zona de Especial Singularidad -como ocurre en el País Vasco, lo que comporta mejoras económicas y laborales para los agentes-, con el objetivo de hacer más atractivo el destino de Cataluña y recuperar efectivos. Una medida que en su opinión permitiría revertir la falta de efectivos.










































































