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El 30 de diciembre de 1982 fue liberado por la Guardia Civil el empresario Saturnino Orbegozo Izaguirre tras permanecer 46 días secuestrado por ETA en una cabaña utilizada antiguamente para guardar el ganado lanar, popularmente conocida como borda. Este enclave distaba unos 500 metros de las casas del barrio de Arce de la localidad navarra de Donamaría.

Orbegozo Izaguirre fue secuestrado por dos jóvenes el domingo 14 de noviembre de 1982, cuando salía de misa en la localidad guipuzcoana de Zumarraga. A través de un comunicado aparecido en diversos medios informativos, ETA político militar (ETA-pm) reivindicó la autoría del rapto y anunció su intención de ejecutar al industrial si la familia no cumplía las exigencias económicas pretendidas.

Una llamada anónima efectuada a la Guardia Civil por un vecino del municipio navarro de Donamaria puso sobre la pista el paradero del secuestrado.

La presencia de unos jóvenes desconocidos que vivían desde hacía semanas encerrados en una borda cercana, sin acercarse al pueblo, llamó la atención a los habitantes de esta última localidad. El Sargento de la Guardia Civil, Comandante de Puesto de Doneztebe/Santesteban, Pedro Guerrero Arias, junto con seis guardias civiles de la misma Unidad, realizó una batida por la zona que culminó con la localización de la cabaña donde se encontraba el industrial, la liberación del secuestrado y la detención de los dos jóvenes que lo custodiaban, los miembros de ETA político-militar Gregorio Manso Martija y José Ignacio Odriozola Susaeta, de 23 y 21 años. Se daba la circunstancia que a las 24:00 horas de aquel mismo día expiraba el ultimátum planteado a la familia por los terroristas

"Gracias, muchas gracias". Con estas palabras, seguidas de un fuerte apretón de manos a cada uno de los siete componentes de la Guardia Civil que participaron en su rescate mostraba su agradecimiento el empresario por su liberación.

Por su decidida actuación en aquella intervención, el Sargento Guerrero Arias recibiría posteriormente la Cruz de Oro del mérito de la Guardia Civil, la más alta distinción de la orden del Mérito de la Guardia Civil.