
El 29 de marzo de 1992, la Guardia Civil y la policía gala detuvieron en el caserío Xilocan, de Bidart (Francia), a los tres dirigentes de ETA que en ese momento ejercían la máxima responsabilidad en la organización terrorista como integrantes de su “Comité ejecutivo”: Francisco Múgica Garmendia “Pakito”, responsable del “Aparato militar”; José María Arregui Erostarbe “Fiti”, del “Aparato logístico”; y José María Álvarez Santacristina “Txelis”, ideólogo de la organización terrorista y responsable del “Aparato político”.
La operación contraterrorista se completó con otras detenciones, entre las que destacaron las de los tres individuos que realizaban las labores de conductores de los tres dirigentes de ETA detenidos: Manuel Rodríguez Pozas (conductor de “Fiti”); Pierre Langou (chófer de “Pakito”); y Philippe Lasalle (conductor de “Txelis”).
Las detenciones se efectuaron cuando los tres dirigentes de ETA estaban manteniendo una reunión del “Comité ejecutivo” de la organización terrorista, por lo que en el propio caserío Xilocan fue incautada abundante documentación vinculada precisamente a los “Aparatos” de los que cada uno era responsable.
Además, fue registrada una segunda vivienda, conocida como “Les Pastorelles”, que utilizaba exclusivamente José Luis Alvárez Santacristina “Txelis” y donde solía realizar su labor diaria como responsable del “Aparato político” de ETA.
La operación contraterrorista supuso el mayor golpe policial a ETA hasta ese momento, viéndose afectadas las previsiones de actuación que la organización terrorista tenía planeadas para el año 1992, marcado por dos acontecimientos queponían a España en el foco de la atención mundial: los Juegos Olímpicos de Barcelona y la Exposición Universal de Sevilla. Las detenciones evitaron que la organización terrorista fuese capaz de cometer atentados que afectaran a esos eventos.










































































