
La subdelegada del Gobierno en La Coruña, María Rivas, resaltó durante la presentación en Finisterre la importancia de la Guardia Civil para convertir el Camino de Santiago en un destino seguro y atractivo para miles de personas.
Durante la presentación de los medios del Plan de Vigilancia del Camino de Santiago, que se llevó a cabo al pie del Faro de Finisterre, Rivas elogió a los miembros del escuadrón de caballería que patrullan las rutas jacobeas en la provincia y al equipo de la Oficina Móvil de Atención al Peregrino (OMAP).
En el evento, estuvo acompañada por la alcaldesa de Finisterre, Áurea Domínguez, y el teniente coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de La Coruña, Fernando Pedreira, junto a varios responsables de los ayuntamientos de la Mancomunidad del Camino de Finisterre.
Rivas subrayó que “El Camino es seguro porque en él está la Guardia Civil”, y explicó que las funciones del cuerpo incluyen la protección integral de los peregrinos, la preservación del patrimonio histórico y ambiental, la seguridad vial y la prevención de la violencia machista.
La subdelegada reivindicó la consideración de la Guardia Civil como “Guardián del Camino”, recordando que el 92% del recorrido de las rutas de peregrinación está bajo su jurisdicción.
Además, destacó que en la provincia de La Coruña, donde confluyen todos los caminos reconocidos, la presencia de la Guardia Civil es aún mayor, habiendo realizado más de 1.000 servicios relacionados con los Caminos de Santiago en la provincia, de los cuales 340 fueron auxilios a peregrinos.
Para cumplir estos objetivos, la Guardia Civil cuenta con unidades de seguridad ciudadana, de la Agrupación de Tráfico y con equipos especializados, como los escuadrones de caballería y las tres Oficinas Móviles de Atención al Peregrino (OMAP), que operan a pie de ruta.
La subdelegada también saludó a los integrantes de una de las tres escuadras del Grupo de Caballería de la Guardia Civil, destinadas en Galicia hasta el 15 de octubre como parte del dispositivo de vigilancia del Camino de Santiago.
Estas escuadras tienen sus bases en Melide (La Coruña), Verín (Orense) y Tui (Pontevedra). Cada escuadra está compuesta por cinco guardias civiles, un cabo y un jinete-conductor, sumando un total de siete efectivos.
Este despliegue estratégico permite una cobertura eficiente y una rápida respuesta ante cualquier incidente, contribuyendo a la seguridad y bienestar de los peregrinos.
El escuadrón destinado a la provincia de La Coruña patrulla los diversos caminos de Santiago que convergen en Compostela y, este año, amplía su radio de acción a la ruta Muxía-Finisterre.












































































