
Los días 4 y 5 de abril, la localidad francesa de Loudenvielle se convirtió en el epicentro del rescate alpino con la celebración del Congreso Transpirenaico de Rescate en Montaña 2025.
Especialistas del Servicio de Montaña (GREIM) y del Servicio Aéreo de la Guardia Civil, junto a sanitarios de la Unidad de Rescate de Montaña (URM) del 061 Aragón, han cruzado la frontera para compartir conocimientos y afinar técnicas junto a sus homólogos de Francia y Andorra, en un evento que refuerza la cooperación internacional en los Pirineos.
Un encuentro en las alturas
El congreso reúne a los mejores equipos de rescate de alta montaña de tres países pirenaicos, con un objetivo claro: mejorar la respuesta ante emergencias en uno de los entornos más exigentes del mundo. Los GREIM, reconocidos por su excelencia en operaciones alpinas, han llevado su experiencia en rescates extremos, mientras que los pilotos del Servicio Aéreo de la Guardia Civil aportan su destreza en maniobras con helicóptero en condiciones adversas. A su lado, los sanitarios de la URM del 061 Aragón, pioneros en el modelo aragonés de rescate medicalizado, han compartido su enfoque único para estabilizar heridos en el acto.
“Es una oportunidad para aprender de los demás y seguir creciendo”, destacaron desde la Guardia Civil en un mensaje en X. Las jornadas, que combinan ponencias teóricas y ejercicios prácticos, abordan desde nuevas técnicas de evacuación hasta la coordinación transfronteriza, un aspecto clave en una cordillera que no entiende de límites políticos.
El modelo español, en el foco
El equipo español, integrado por GREIM, Servicio Aéreo y URM, ha puesto sobre la mesa el prestigio del “modelo aragonés”, un sistema que desde 1998 combina rescatadores, pilotos y sanitarios en una respuesta rápida y efectiva. Este enfoque, que ha salvado cientos de vidas en los Pirineos, ha captado la atención de los equipos franceses y andorranos, especialmente por su capacidad para medicalizar rescates en tiempo récord. “Compartimos técnicas, pero también mostramos lo que nos hace únicos”, señaló un miembro del contingente español.
Las sesiones han incluido simulaciones en terreno, demostraciones de helitransporte y debates sobre cómo enfrentar retos como el cambio climático, que altera los patrones de los accidentes en montaña. La colaboración con la Gendarmería Nacional Francesa y los rescatadores andorranos promete fortalecer una red de respuesta que podría ser vital en futuras emergencias transpirenaicas.
Pirineos más seguros
Loudenvielle, enclavada en el corazón de los Pirineos franceses, no es solo un telón de fondo pintoresco: es un símbolo de la necesidad de unir fuerzas en una región donde las montañas desafían a diario a montañeros y rescatadores. El congreso, que arrancó el viernes y concluyó el sábado, deja un legado de aprendizaje mutuo y la certeza de que la seguridad en alta montaña depende de la cooperación.
Mientras los especialistas de la Guardia Civil y la URM del 061 Aragón regresan a España, lo hacen con nuevas herramientas y una red más sólida. En un mundo donde los Pirineos son un imán para aventureros, este encuentro asegura que, ante el peligro, siempre habrá manos expertas listas para tender un puente entre países y salvar vidas.












































































