
La Unidad de Buceo de Cádiz de la Armada (UNBUDIZ) ha asistido a un buceador del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil tras un accidente en aguas de Ceuta.
El pasado 27 de marzo, el agente sufrió una omisión de descompresión, un percance potencialmente grave que requirió tratamiento inmediato en la cámara hiperbárica de la base naval de Puntales, en Cádiz. La rápida intervención de la Armada salvó al buceador de posibles secuelas, en un ejemplo más de la colaboración entre fuerzas que protegen nuestras costas.
El incidente tuvo lugar durante una operación rutinaria del GEAS en Ceuta, cuando el buceador al parecer ascendió sin respetar las paradas de descompresión necesarias para evitar la formación de burbujas de nitrógeno en la sangre. Aunque inicialmente no presentaba síntomas, este tipo de omisión puede derivar en una embolia gaseosa arterial, una emergencia que la Armada conoce bien. “El tratamiento en cámara hiperbárica es esencial incluso en casos asintomáticos, para prevenir riesgos”, explicó un portavoz de la UNBUDIZ a Diario de Cádiz. El buceador fue trasladado de urgencia a Cádiz, donde la Estación Naval de Puntales mantiene una cámara hiperbárica
La cámara hiperbárica, un equipo que simula condiciones de presión controlada y suministra oxígeno puro, permitió al agente completar el proceso que su ascenso interrumpió. “Fue un procedimiento preventivo, pero necesario”, detallaron fuentes de la Armada, destacando la coordinación con la Guardia Civil para garantizar su seguridad.
Base de Puntales: Un baluarte submarino
La base de Puntales no es ajena a este tipo de intervenciones. Integrada en la Fuerza de Acción Marítima (FAM), la UNBUDIZ es un referente en buceo y desactivación de explosivos, con despliegues recientes en Melilla (Melilla Hoy, febrero 2025) y apoyo tras la DANA en Valencia (Teleprensa, diciembre 2024). Su cámara hiperbárica portátil, manejada por especialistas, es una herramienta vital para tratar accidentes hiperbáricos, desde los sufridos por buceadores hasta los de operaciones militares complejas.
En este caso, la colaboración entre el GEAS y la Armada fue clave. “Cuando uno de los nuestros está en riesgo, no hay fronteras entre cuerpos”, afirmó un oficial de la Guardia Civil en Ceuta, agradeciendo la rapidez de la UNBUDIZ. El buceador, ya fuera de peligro, se recupera bajo supervisión médica, mientras sus compañeros destacan su fortaleza y la lección aprendida: en el mar, la seguridad es lo primero.
Un vínculo que salva vidas
Este episodio subraya la importancia de la sinergia entre la Guardia Civil y la Armada, dos pilares de la seguridad marítima española. Mientras el GEAS sigue siendo la punta de lanza en operaciones subacuáticas policiales, la UNBUDIZ aporta su experiencia técnica y logística, como ya demostró al neutralizar explosivos en Melilla o buscar desaparecidos en la Albufera valenciana. En Cádiz, la cámara hiperbárica de Puntales se alza como un símbolo de esa unión, lista para actuar cuando el deber llama.
Para la Guardia Civil, este no es solo un caso resuelto, sino un recordatorio de los riesgos que enfrentan sus buceadores, en un mundo donde el mar guarda tantos secretos como peligros.












































































