Un sargento de la Guardia Civil ha conseguido que se le devuelvan más de 4.000 euros detraídos por una baja médica.
Según consta en una nota, el sargento había padecido una larga baja medica relacionada con el trabajo que había desempeñado en su anterior destino (el Servicio Aéreo de Madrid). Al considerarse una incapacidad en acto de servicio, «se le siguieron abonando sus retribuciones íntegras».
Sin embargo, cuando ya se encontraba destinado en la provincia de Córdoba, «la junta médico pericial militar y el servicio sanitario de la Guardia Civil rectificaron ese criterio y consideraron que la patología era de tipo degenerativo y no se había producido en acto de servicio», recoge el comunicado.
Como consecuencia de ese cambio, la dirección general de la Guardia Civil «le obligó a reintegrar las cuantías que había percibido mensualmente por el complemento de productividad, por lo que el agente interpuso recurso contencioso administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid».
El alto tribunal dictó sentencia «estimando el recurso y reconociendo el derecho del suboficial a que le sean devueltos los 4.480 euros detraídos».
El abogado del agente ha declarado que «el tribunal ha coincidido con nosotros en que el servicio de retribuciones de la Guardia Civil actuó incorrectamente al revisar las nóminas del sargento mediante un simple procedimiento de rectificación de errores materiales, y no ha aceptado el pretexto de la demandada argumentando que el informe inicial y las nóminas eran 'provisionales', sino que se trataba de verdaderos actos administrativos».
El agente tropezó con unos cartones que tapaban el suelo donde faltaban unas baldosas: tuvo que ser operado en dos ocasiones y estuvo dos años de baja.










































































