
¿Sabías que en la Ertzaintza (Policía Militar), el primer jefe fue SATURNINO BENGOA MURUZABAL,teniente coronel de la Guardia Civil Y, que trece mandos a cargo de las tres cuartas partes del ejército de Euskadi, de los auténticos gudaris.eran jefes de la Guardia Civil?, entre ellos estaba GERMAN OLLERO, Jefe de Estado Mayor de Euskadi. lo hicieron para cumplir su juramento de lealtad a España (Héroes que décadas después se convertirían en objetivo de otros llamados falsamente guadaris).
El 7 de octubre de 1936, la Gaceta de Madrid, publicaba en su número 281 el Estatuto de Autonomía del País Vasco, texto aprobado días antes por las Cortes de la República. En su artículo Nº 5 figuraba como una de las competencias del futuro Gobierno vasco la responsabilidad en materia de orden público. Anteriormente había sido denominada «Policía internacional», encargada de vigilar la constituida "zona internacional" de Guecho para buques y evacuación de heridos. Compuesto por militantes abertzaletasuna (nacionalistas Vascos.
La Ertzaintza[1] (1936/1937 Vizcaya) La denominación "Ertzaintza" viene dada de la conjunción de las dos palabras erri-zain (cuidar al pueblo). (Policía militar de Euskadi) fue un cuerpo policial que existió brevemente en Vizcaya, durante la Guerra Civil Española (9 meses). Julio de 1936.
Una vez disuelta y reorganizadas la Guardia Civil y la Guardia de Asalto, Decreto de 30 de agosto 1936, en su mayoría pasaron Guardia Nacional Republicana[2] . Por el Gobierno Provisional del País Vasco en dicho territorio, en octubre de dicho año se creó la Primera Policía autónoma (militar) bajo la incitaba del consejero de gobernación Telesforo Monzón y Ortiz de Urruela. Siendo el primer Lehendakari José Antonio de Aguirre y Lekube en Gernika. Procedentes de 21 de septiembre de 1936 un grupo de 80 personas con la denominación de «Vigilantes de la Zona Internacional» comienzan a desempeñar funciones de seguridad en la recién bautizada «Zona Internacional», espacio ubicado dentro del municipio de Getxo junto al Muelle de Las Arenas. Su primera sede o cuartel de estos primeros agentes es el Club Marítimo del Abra. Recayendo su mando sobre Luís de Ortuzar Peñéñori, nombrado Comandante de la Guardia de la zona Internacional. . Para poder ingresar en la misma serán tener entre 19 a 35 años, 1,75 de altura (hay quien dice que unos 1,80) y conocer el euskera. Los aspirantes se comprometían a están en esta unidad al menos seis meses. El primer momento su organización mantiene una jerarquía militar. . Se le añadieron otros 500 pertenecientes a la brigada montada de la Ertzaintza, llegando a unos 1 200 (bien dotados de material moderno. el comandante de la Ertzaintza fue el teniente coronel de la guardia civil Saturnino Bengoa Muruzabal.
El primer paso para la creación de una Policía destinada a salvaguardar la integridad de la zona internacional se produjo el 3 de noviembre de 1936, con el nombramiento de Luis Ortúzar[3], que elegido como responsable en las tareas como inspector general de Orden Público a quien todo aquello de crear un cuerpo de protección autóctono le había encantado desde su comienzo, se propuso profundizar en la idea. La estudió un poco más, la modificó en aspectos que creyó convenientes y la convirtió en la excusa perfecta para organizar un cuerpo al uso que habría de llamarse Ertzaintza.. Para el desarrollo del citado cuerpo contó, entre otros, con la ayuda y consejo de los guardias civiles Julián Colina y Saturnino García. No obstante, el padre de tan original novedad cayó en desgracia a consecuencia del 'caso Wakonigg'. Ortúzar tuvo la mala suerte de ser el yerno de Wilhelm Wakonigg[4], cónsul austríaco, que fue acusado de espiar a favor de los sublevados. La consecuencia de tan aciaga relación familiar fue su destitución inmediata antes de cumplir un mes en el cargo. Su sustituto, Enrique Echeverría, prosiguió con la idea y mantuvo la confianza en Saturnino Bengoa, a quien nombró Jefe de la Ertzaintza el 30 de noviembre.
-PRIMER JEFE DE LA ERTZAINTZA[5].- El 30 de noviembre de aquel mismo año fue nombrado primer jefe de la Ertzaintza. José Antonio Aguirre, primer lehendakari de la historia y máxima autoridad militar en el territorio vasco, firmó el 4 de febrero de 1937 la orden de ascenso de estos guardias civiles por su heroico comportamiento en el Ejército de Euskadi -(También designando a un miembro de la Guardia Civil como jefe de la primera Policía autónoma vasca, la entonces llamada Ertzaintza a Saturnino Bengoa Muruzabal, Teniente Coronel de la Guardia Civil con familia de tradición militar e Hijo de un comandante de Infantería. Militar de carrera, ingresó en la academia de Infantería el 29 de agosto de 1903. Obtuvo el grado de teniente el 24 de diciembre de 1909. Un año después ingresó por concurso en la Guardia Civil. Estuvo destinado en diversas comandancias. Tras ascender a teniente coronel, el 29 de abril de 1936 fue nombrado jefe de la comandancia de Guipúzcoa. El 18 de julio de 1936 Bengoa se opuso de forma radical a la sublevación militar. Los guardias bajo su mando resultaron decisivos en la reducción de los cuarteles de Loyola y del hotel María Cristina. La ruptura del cinturón de hierro de Bilbao le llevó a la firme convicción de que la guerra en el País Vasco estaba perdida. El 13 de junio de 1937 desertó y salió en un barco pesquero, el ‘Ermoki’. Al mes siguiente buscó residencia en Burdeos con su familia. El 11 de octubre de 1938 se exilió primero en Cuba, después en Venezuela. Retornó a España, debidamente autorizado, a finales de los años cuarenta. Pasó por consejo de guerra el 21 de junio de 1950. Fue condenado a muerte por delito de rebelión militar. La pena fue conmutada por la de treinta años de prisión mayor, con la consiguiente expulsión del Ejército y la pérdida de derechos pasivos. Por fin el 25 de mayo de 1963, cuando Bengoa estaba a punto de cumplir los 78 años de edad, el servicio central de examen de penas conmutó su pena por doce años de prisión mayor, lo cual significaba recobrar su derecho a la percepción de haberes pasivos
Bibliografía.-
1. El investigador José Luis Cervero habla de estos uniformados, como de muchos otros guardias civiles leales a la República, en su brillante ensayo Los rojos de la Guardia Civil (La Esfera de los Libros). El autor es escritor, periodista y ex guardia civil, exactamente destinado a los Servicios Secretos de Información y premiado con importantes condecoraciones militares durante su etapa en la Benemérita. LOS ROJOS DE LA GUARDIA CIVIL: SU LEALTAD A LA REPUBLICA LES COSTO LA VIDA JOSE LUIS CERVERO- LA ESFERA DE LOS LIBROS – 9788497344487.
2. Alfredo Pérez Trimiño es historiador y autor de varios trabajos sobre los cuerpos policiales vascos durante su historia
3. de Amilibia, Miguel (1978). Los batallones de Euskadi. San Sebastián: Txertoa.
4. Fusi Aizpurúa, Juan Pablo (2002). El País Vasco, 1931-1937: Autonomía, revolución, guerra civil. Biblioteca Nueva.
5. Ramírez, Txema (1992). Ertzantza, héroes o villanos? Tafalla: Txalaparta.
6. Thomas, Hugh (1976). Historia de la Guerra Civil Española. Barcelona: Círculo de Lectores. ISBN 84-226-0874-X.
7. www.elmundo.es › pais-vasco › 2016/04/18Así fue la Ertzaintza de 1936 y 1937 | País Vasco - EL MUNDO 18 de abr. de 2016.
8. La Guardia Civil en la Guerra de España (1936-1939) .-Prologo escrito por Jesús Núñez y publicado en el libro “la Guardia Civil en la Guerra de España, de Juan Blázquez Miguel, editado por ediciones Barbarroja en 2012, págs. 7-13
[1] el gobierno autónomo vasco creó en 1982 la Ertzaintza, cuerpo que heredó la tradición de la antigua Ertzaña.
[2] Cinco meses después, Decreto 26 diciembre , secreto el nuevo Cuerpo de Seguridad (disuelve GNE, Seguridad y Asalto, Vigilancia e investigación, Milicias de Retaguardias)
[3] Sin embargo, Ortúzar ya había dado algunos pasos previos a su nombramiento. De hecho, había mantenido contactos tanto con la Cruz Roja internacional como con los cónsules de Gran Bretaña y Estados Unidos, todos ellos encaminados al diseño del cuerpo de seguridad internacional.
[4] El 28 de octubre de 1936, el servicio de contraespionaje del Gobierno de Euzkadi detenía en Getxo a Wilhelm Wakonigg, ex cónsul austro-húngaro. El 19 de noviembre del mismo año era ejecutado por un pelotón del Frente Popular. El alemán Ingo Niebel publica ahora «Al infierno o a la gloria», una profunda investigación sobre el sonado caso.











































































