
La Guardia Civil recibió el encargo de sumarse al operativo por las fuertes lluvias que se estaban dando en la comarca de Tierras del Ebro de Taragona, en zona catalana, como ya estaba haciendo en la zona de Castellón, donde tienen competencia en tráfico, y colaborar en la regulación del tráfico en la N-340 en el sur de la localidad de la Ràpita, colapsada por el aguacero.
La Guardia Civil envió patrullas de Tortosa y Gandesa a hacer cortes de tráfico en esta carretera. Desde las once y hasta la una del mediodía la carretera N-340 estuvo cortada y, detallan en la nota de prensa, dos patrullas de la Guardia Civil colaboraron con el Servicio de Tráfico de los Mossos para regular el tráfico y derivar los vehículos por lugares más seguros.
La Guardia Civil como "servicio policial de ámbito estatal", se integran en cualquier dispositivo de emergencia incluido aquellos "de ámbito autonómico" a requerimiento de sus responsables "en el marco de la necesaria colaboración entre administraciones".
Las unidades de la Guardia Civil de Tortosa y Gandesa, se desplegaron dada la situación complicada que estaba ocurriendo debido a los fuertes aguaceros que se estaban dando en la zona de Alcanar y la parte sur de la provincia de Tarragona, uniendose al dispositivo que la propia Guardia Civil estaba llevando a cabo igualmente por la DANA en la parte norte de Castellón.










































































