
La Guardia Civil de La Coruña ha detenido a dos vecinos de Olveiroa, en el municipio de Dumbría, como presuntos responsables de ocho incendios forestales en la comarca de la Costa da Morte.
Según las investigaciones, los detenidos provocaban los fuegos para quemar cables de cobre robados, con el objetivo de extraer el metal y venderlo de forma ilícita en el mercado negro. Los daños causados por los incendios ascienden a unos 20.000 euros, afectando tanto al medio ambiente como a propiedades locales. La investigación permanece abierta para determinar posibles conexiones con otros delitos similares en la zona.
Una práctica ilegal con graves consecuenciasLa operación, llevada a cabo por la Guardia Civil, se inició tras detectar un patrón en varios incendios ocurridos en la Costa da Morte, una región conocida por su riqueza natural y paisajística. Las pesquisas apuntaron a que los fuegos no eran accidentales, sino provocados intencionadamente.
Los agentes descubrieron que los sospechosos, residentes en Olveiroa, utilizaban los incendios para quemar el revestimiento plástico de cables de cobre sustraídos, dejando solo el metal, que luego vendían ilegalmente.
Esta práctica, aunque lucrativa para los delincuentes, tiene un impacto devastador. Los incendios no solo generan pérdidas económicas, estimadas en 20.000 euros, sino que también suponen un grave riesgo para la seguridad de las personas, la fauna y los ecosistemas de la región.
La Costa da Morte, con su biodiversidad y áreas protegidas, es especialmente vulnerable a este tipo de actos.Investigación en curso y colaboración ciudadana
La Guardia Civil ha destacado la importancia de la colaboración ciudadana para identificar a los responsables. Vecinos de la zona proporcionaron información clave que permitió avanzar en las investigaciones, lo que culminó en la detención de los dos individuos. Las autoridades han subrayado que la operación sigue activa, ya que no se descarta que los detenidos estén vinculados a otros casos de robos o incendios en la región.
En un comunicado oficial, la Guardia Civil informó: “Los incendios eran provocados al quemar cables de cobre para extraer el metal y venderlo de manera ilícita. Los daños provocados ascienden a unos 20.000 euros”.
Además, se ha instado a la población a denunciar cualquier actividad sospechosa relacionada con el robo de cables o la quema de materiales, ya que estas prácticas suelen estar asociadas a redes de delincuencia organizada.
Los incendios provocados por la quema de cables de cobre no son un fenómeno nuevo en Galicia. En los últimos años, las autoridades han detectado un aumento de este tipo de actividades delictivas, especialmente en áreas rurales donde el control es más difícil.
La región de Orense, por ejemplo, también ha registrado casos recientes de incendios vinculados a esta práctica, como el de un joven detenido in fraganti en Canibelos el pasado 6 de agosto.
Estos incidentes no solo generan pérdidas económicas, sino que también afectan la seguridad pública y el patrimonio natural gallego. La Guardia Civil ha intensificado sus esfuerzos para combatir este tipo de delitos, implementando operativos específicos y colaborando con otros cuerpos de seguridad y administraciones locales.Llamado a la responsabilidad y protección del entorno
Las autoridades han realizado un llamamiento a la responsabilidad ciudadana, recordando que los incendios forestales, sean intencionados o accidentales, tienen consecuencias devastadoras.
La Costa da Morte, con su frágil equilibrio ecológico, requiere una protección especial para preservar su flora, fauna y el sustento de las comunidades locales que dependen del turismo y la agricultura.
Mientras la investigación sigue su curso, la Guardia Civil ha reafirmado su compromiso de llevar a los responsables ante la justicia y prevenir futuros incidentes.
Se espera que los detenidos enfrenten cargos por delitos contra el medio ambiente, robo y daños, con posibles penas agravadas debido al impacto de sus acciones.











































































