
Veinticinco migrantes, seis de ellos menores, fueron localizados en una vivienda de la calle Real en condiciones de hacinamiento y con unas condiciones de salubridad calificadas de nulas por el Instituto Armado
La Guardia Civil ha detenido en Ceuta a un hombre y una mujer, propietarios de una vivienda situada en la calle Real, acusados de un presunto delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros después de localizar en el inmueble a 25 migrantes en situación irregular, seis de ellos menores de edad.
La actuación se ha desarrollado este miércoles, 16 de septiembre, en pleno centro de la ciudad autónoma y ha permitido desmantelar un inmueble que, según la información facilitada por el Instituto Armado, era utilizado para alojar de manera irregular a personas que habían llegado a Ceuta durante la entrada masiva registrada los días 30 y 31 de julio.
Las condiciones encontradas en el interior de la vivienda han sido uno de los elementos centrales de la intervención. La Guardia Civil describe que los 25 ocupantes vivían “de forma muy precaria y con unas condiciones de salubridad nulas”, en un espacio en el que el hacinamiento y la falta de unas condiciones mínimas de habitabilidad eran evidentes.
Una vivienda convertida en alojamiento clandestino
La intervención se inició después de que los agentes tuvieran conocimiento de un flujo constante de personas entrando y saliendo del inmueble. Según las informaciones difundidas a partir de fuentes del operativo, las denuncias vecinales contribuyeron a poner la vivienda bajo vigilancia y permitieron finalmente desplegar el dispositivo durante la mañana de este miércoles.
En el interior fueron localizadas las 25 personas. Entre ellas había seis menores de edad, todos ellos, según la información conocida hasta el momento, pertenecientes al grupo de personas que habían llegado a Ceuta durante los acontecimientos de finales de julio.
La situación encontrada por los agentes era especialmente precaria. Según los datos trasladados por EFE, hasta cinco personas se encontraban viviendo en la cocina, rodeadas de suciedad y en unas condiciones que evidenciaban el grado de hacinamiento existente en el inmueble.
Algunas informaciones apuntan además a que los ocupantes abonaban cantidades mensuales por permanecer en la vivienda. Cadena SER, citando a EFE, sitúa esas cantidades entre 200 y 300 euros al mes por persona, mientras que otras fuentes periodísticas han publicado cifras diferentes sobre el coste del alojamiento.
Por ese motivo, y a la espera de que avance la investigación, conviene diferenciar los datos confirmados por el Instituto Armado de las informaciones aportadas por fuentes de la investigación o medios de comunicación sobre las cantidades abonadas.
Un operativo coordinado en el centro de Ceuta
En el dispositivo han participado efectivos de la Compañía Fiscal y de Fronteras de la Guardia Civil, con el apoyo de la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Comandancia (USECIC) y del Grupo de Información, además de agentes de la Policía Local.
Los migrantes fueron sacados del inmueble de manera escalonada y trasladados a dependencias policiales para proceder a su identificación y filiación. Según las informaciones conocidas, posteriormente quedaron a disposición de la Policía Nacional en el marco de los procedimientos administrativos correspondientes.
La operación despertó además una notable atención entre los vecinos al desarrollarse en una de las principales vías del centro de Ceuta y coincidir con la entrada de los escolares en los centros educativos de la zona.
La intervención concluyó con la detención de los dos propietarios de la vivienda, un hombre y una mujer, a quienes se atribuye inicialmente un presunto delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros. La investigación deberá determinar ahora las circunstancias concretas en las que se produjo el alojamiento y la posible existencia de otras responsabilidades.
El rastro de la entrada masiva de finales de julio
El caso se enmarca en las consecuencias que todavía se están produciendo después de la entrada masiva registrada en Ceuta los días 30 y 31 de julio de 2026.
Desde entonces, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad han desarrollado diferentes actuaciones relacionadas con personas que permanecieron en la ciudad después de acceder irregularmente a territorio español.
La propia Guardia Civil ha desarrollado durante las últimas semanas operaciones contra organizaciones dedicadas a favorecer la migración irregular desde Ceuta hacia la Península. En octubre de 2025, por ejemplo, el Instituto Armado informó de la detención de 11 personas y la investigación de otras dos por una organización que captaba migrantes en Marruecos, facilitaba su llegada a Ceuta y posteriormente preparaba su traslado clandestino hacia las costas peninsulares.
La actuación conocida este miércoles presenta, no obstante, unas características diferentes: en este caso, la investigación se centra en el alojamiento de personas en situación irregular en unas condiciones que la Guardia Civil considera incompatibles con unas condiciones mínimas de habitabilidad.
Seis menores entre los 25 localizados
Uno de los aspectos que adquiere especial relevancia es la presencia de seis menores de edad entre las personas localizadas en la vivienda.
La identificación de todos los ocupantes permitirá determinar sus circunstancias personales y activar, en cada caso, los procedimientos establecidos por las autoridades competentes para los menores y para las personas que se encuentren en situación irregular.
La Guardia Civil mantiene las diligencias abiertas para esclarecer completamente los hechos y determinar el alcance de la actuación de los propietarios.
El caso vuelve a poner de manifiesto, además, la vulnerabilidad de algunas de las personas que permanecen en Ceuta después de acceder irregularmente a la ciudad. Una situación que puede ser aprovechada por particulares o grupos que convierten la necesidad de alojamiento en una fuente de beneficio económico, según han señalado distintas investigaciones desarrolladas en la ciudad.
La investigación continúa
La intervención de la calle Real no termina con la detención de los dos propietarios. Las diligencias deberán determinar ahora cómo se organizó el alojamiento, desde cuándo permanecían allí los migrantes, qué cantidades se abonaban, quién gestionaba la vivienda y si existían otras personas implicadas.
Por el momento, los datos confirmados sitúan en 25 el número de migrantes localizados, seis de ellos menores, y en dos las personas detenidas, un hombre y una mujer.
La actuación de la Guardia Civil ha permitido poner fin a una situación de hacinamiento que se desarrollaba en pleno centro de Ceuta y trasladar a los ocupantes para su identificación y filiación. La investigación judicial será la encargada de determinar finalmente las responsabilidades que pudieran derivarse de los hechos.
Redacción | Tribuna Benemérita









































































