
La operación realizada por el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil de Cádiz, SEPRONA, con la colaboración de la Policía Local de Sanlúcar de Barrameda, ha puesto a disposición judicial en calidad de investigados a 7 personas, en una actuación contra la captura ilegal de aves fringílidas
- Se han incautado más de 50 aves de diferentes especies, dos de ellas en grave peligro de extinción, reclamos eléctricos reproductores del canto de las aves con sus correspondientes baterías, redes invisibles, trampas de las denominadas costillas o perchas y varias especies vivas utilizadas como reclamos
16 de noviembre de 2022: La Guardia Civil de Cádiz ha llevado a cabo, una actuación contra la captura ilegal de aves fringílidas, que se ha saldado con la investigación de 7 personas, incautando un total de 42 aves de diferentes especies, reclamos eléctricos reproductores del canto de las aves con sus correspondientes baterías, redes invisibles, trampas de las denominadas costillas o perchas y varias especies vivas utilizadas como reclamos.
La actuación se inició con la llegada del otoño, en el Bajo Guadalquivir, Guadalcacín, Rota y El Puerto de Santa María, participando en la misma, guardias civiles del SEPRONA apoyados por la Policía Local de Sánlucar de Barrameda. En una actuación se ha contado con la colaboración ciudadana.
Los agentes realizaron diversas batidas por las zonas especialmente sensibles para el paso de dichas aves, encaminadas a la erradicación de las capturas indiscriminadas e ilegales de aves fríngilidas, que pone en serio peligro la supervivencia de las especies, resultando además especialmente peligrosa, ya que sigue existiendo un gran comercio de estas aves, tanto vivas, para su exportación y utilización como pájaros de jaula en el caso de las aves fringílidas, como muertas, para su consumo como "pajaritos fritos".
Es importante reseñar que la captura de estas aves destinadas al consumo humano, se realiza sin control sanitario alguno, lo que conlleva un riesgo alto de contraer algún tipo de enfermedad, puesto que estas especies se alimentan de todo tipo de insectos, que pueden estar afectados por plaguicidas e insecticidas.
La caza de estas aves está incluso tipificada en el Código Penal con multas o penas que pueden alcanzar hasta dos años de cárcel. La Ley 42/2007 de Patrimonio y Diversidad, las aves fringílidas y la mayor parte de aves insectívoras no están consideradas por la normativa como especies cinegéticas por lo queda terminantemente prohibido su caza y su comercio, motivo por el cual la Guardia Civil va a continuar realizando actuaciones tanto contra quienes se dedican a su captura como contra quienes las comercializan.










































































