
El 26 de junio de 1902, el sargento y un guardia civil del puesto de Quintanilla lograron rescatar a 19 personas que se encontraban atrapadas en sus casas con motivo de las inundaciones sufridas por una fuerte tormenta que cayó sobre el pueblo de Escalada (Burgos)
La tormenta dejó anegadas varias viviendas. Los miembros del Cuerpo, ante el inminente peligro para la vida de los vecinos, acudieron en su ayuda con unas cuerdas que emplearon para auxiliarles. Gracias a su eficaz intervención lograron evacuar a todas las familias que se hallaban en las casas inundadas.
La abnegación y espíritu de sacrificio demostrados por los dos componentes del Cuerpo en el auxilio prestado supusieron el reconocimiento del Director General, siendo anotado el mismo en sus hojas de servicios.










































































