El 13 de noviembre de 1848, Francisco Javier Girón y Ezpeleta, II Duque de Ahumada y fundador de la Guardia Civil, dicta una circular en la que se recogen una serie de prevenciones en materia de instrucción y educación de los guardias civiles de nuevo ingreso:
“Al recibir la fuerza que pasa en este año al Cuerpo de mi cargo, deberá tener en cuanto las circunstancias lo permitan, de que se le dé la mejor educación posible. No basta enseñarles la Cartilla, es necesario hacerles entender el sentido de cada artículo, y asegurarse de que lo han entendido, por medio de casos prácticos, y enseñarles a que conozcan todas las graduaciones del uniforme militar (…) a darles reglas de atención y urbanidad en todos casos y en todos conceptos; a soltarlos en la redacción de partes, a hablar con corrección; y en fin a dar al Guardia Civil, por su educación, superioridad sobre todos los demás individuos con que ha de rozarse en el curso de su servicio…".
Desde su creación, la Guardia Civil ha mostrado una constante preocupación por la educación e instrucción de todos sus componentes con el fin de poder prestar un servicio de calidad a la ciudadanía, fomentando que todos sus miembros, desde su ingreso en los centros docentes de formación, recibieran los conocimientos e instrucción necesarios para el correcto desempeño de sus funciones.
En la actualidad, la Ley 29/2014, de 28 de noviembre, de Régimen del Personal de la Guardia Civil, configura la enseñanza como un elemento fundamental en el régimen de personal que tiene como finalidades, entre otras, la formación integral necesaria para quienes aspiran a ingresar en el Cuerpo, todo ello para garantizar que los guardias civiles dispongan, a lo largo de toda su vida profesional, de las competencias necesarias para cumplir con efectividad las funciones encomendadas.
Asimismo, tanto el Reglamento de ordenación de la enseñanza en la Guardia Civil como el Reglamento sobre directrices generales de los planes de estudios de la enseñanza de formación para la incorporación a las escalas de Suboficiales y de Cabos y Guardias del Cuerpo de la Guardia Civil destacan que la enseñanza se encuentra orientada fundamentalmente a lograr el mejor desempeño de las funciones encomendadas a la Guardia Civil con la finalidad de lograr la adquisición por el personal que compone el Cuerpo de la Guardia Civil de las competencias profesionales necesarias para el desempeño de los cometidos y el ejercicio de las facultades de la Escala correspondiente.
En el mismo sentido, el reciente Código de Conducta aprobado mediante Real Decreto 176/2022, de 4 de marzo, señala que éste será de aplicación al alumnado de los centros docentes de formación para la incorporación por acceso directo a la Escala de Oficiales y a la Escala de Cabos y Guardias de la Guardia Civil.









































































