
La UDACTA, integrada en las operaciones permanentes de Presencia, Vigilancia y Disuasión, permitirá mejorar el conocimiento del entorno marítimo y la detección temprana de posibles amenazas
Redacción | Tribuna Benemérita
El Ejército de Tierra ha desplegado esta semana una Unidad de Defensa de Artillería de Costa (UDACTA) en la bahía de Cádiz, dentro de las Operaciones de Presencia, Vigilancia y Disuasión (OPVD) de las Fuerzas Armadas. La activación, ordenada por el Mando Operativo Marítimo (MOM), refuerza desde tierra la vigilancia de un espacio marítimo considerado estratégico y permite incorporar nuevas capacidades al dispositivo permanente de seguridad.
La unidad está integrada por efectivos del Regimiento de Artillería de Costa nº 4 (RACTA 4), perteneciente al Mando de Artillería de Campaña (MACA), junto con una Unidad de Protección Militar de la Brigada ‘Extremadura’ XI, encargada de garantizar la seguridad y protección del personal y los medios desplegados.
La misión principal de la UDACTA será contribuir al conocimiento del entorno marítimo mediante vigilancia en tiempo real, control del tráfico y detección y alerta temprana ante embarcaciones que puedan presentar comportamientos sospechosos o representar un riesgo para la seguridad.
Vigilancia marítima también desde tierra
El despliegue supone integrar una capacidad específica del Ejército de Tierra en una estructura operativa dedicada a la vigilancia marítima.
La información obtenida por los medios desplegados en tierra se incorpora al sistema de conocimiento del entorno marítimo del Mando Operativo Marítimo, lo que permite complementar la vigilancia realizada desde el mar por las unidades de la Armada y facilitar una respuesta coordinada ante posibles situaciones de riesgo.
No se trata, por tanto, únicamente de disponer de una unidad de artillería desplegada en el litoral. La UDACTA aporta fundamentalmente sensores, observación, vigilancia, comunicaciones y capacidad de mando y control, elementos que permiten detectar y seguir la actividad marítima y trasladar la información a la estructura operativa correspondiente.
El propio Estado Mayor de la Defensa destaca que estas capacidades contribuyen a mantener una visión permanente de los espacios marítimos de soberanía, responsabilidad e interés nacional.
El RACTA 4, una capacidad especializada y móvil
El Regimiento de Artillería de Costa nº 4 tiene su principal ubicación en el acuartelamiento Camposoto, en San Fernando, y dispone además de destacamentos en el entorno del Estrecho de Gibraltar. Su cometido incluye contribuir al control y defensa de las costas y generar organizaciones operativas capaces de desplegar en diferentes puntos del territorio nacional cuando así lo requieren las necesidades operativas.
Entre sus capacidades figuran sistemas de vigilancia y adquisición de objetivos, radares, medios de observación y sistemas de visión capaces de operar en diferentes condiciones. El regimiento dispone asimismo de piezas de artillería 155/52, concebidas tanto para misiones de artillería de campaña como para cometidos relacionados con la defensa costera.
Precisamente esa capacidad de despliegue permite al Ejército de Tierra generar unidades adaptadas a las necesidades de cada escenario. En 2025, el RACTA 4 ya realizó despliegues de unidades de defensa de costa en el Campo de Gibraltar y Mallorca dentro de las operaciones permanentes.
Una estructura conjunta para vigilar el litoral
El despliegue de Cádiz se encuentra bajo la estructura del Mando Operativo Marítimo, órgano de la estructura operativa de las Fuerzas Armadas responsable, a su nivel, del planeamiento, conducción y seguimiento de las operaciones de Presencia, Vigilancia y Disuasión en los espacios marítimos de soberanía, responsabilidad e interés nacional.
El MOM tiene su sede en Cartagena y está bajo el mando del Almirante de Acción Marítima, vicealmirante Vicente Cuquerella Gamboa. Las unidades integradas en esta estructura actúan bajo el control operativo del Mando de Operaciones.
Las OPVD permiten mantener una vigilancia continuada de los espacios marítimos españoles, incrementar el conocimiento de la actividad que se desarrolla en ellos, contribuir a su protección junto con otras instituciones del Estado y detectar anticipadamente posibles amenazas, facilitando una respuesta ante situaciones que puedan requerir intervención.
En estas operaciones participan habitualmente unidades de la Armada, pero la estructura permite incorporar capacidades de otros Ejércitos cuando las necesidades de la misión lo aconsejan. La UDACTA desplegada ahora en Cádiz constituye precisamente un ejemplo de esa integración de capacidades.
El entorno del Estrecho, un espacio de especial importancia
La bahía de Cádiz forma parte de un entorno marítimo de especial relevancia por su proximidad al Estrecho de Gibraltar y por la elevada actividad naval y mercante que soporta esta zona.
El reciente seguimiento realizado por el patrullero de vigilancia de zona Tagomago puso de manifiesto la intensidad del tráfico marítimo en el entorno del Estrecho, por donde transitan más de 300 barcos cada día, según datos difundidos por el propio Estado Mayor de la Defensa.
En este contexto, disponer de diferentes puntos y medios de observación permite ampliar la capacidad de vigilancia y distribuir los esfuerzos entre las distintas unidades que participan en las operaciones permanentes.
La presencia de la UDACTA aporta, además, una dimensión terrestre a una misión esencialmente marítima, haciendo posible que la información obtenida desde tierra se integre con la procedente de los buques y otros medios de vigilancia.
Cerca de 850 militares participan cada día en las operaciones permanentes
El despliegue de Cádiz forma parte de una estructura de vigilancia mucho más amplia.
Según los datos facilitados por el Estado Mayor de la Defensa, alrededor de 850 militares de las Fuerzas Armadas participan diariamente en las operaciones permanentes desarrolladas bajo control operativo del Mando de Operaciones.
Junto al Mando Operativo Marítimo, la estructura permanente de las Fuerzas Armadas incluye los mandos operativos Terrestre, Aéreo, Espacial y Ciberespacial, configurando un sistema destinado a mantener una vigilancia continuada de diferentes dominios estratégicos.
El despliegue de la UDACTA en la bahía de Cádiz vuelve a poner de manifiesto, de este modo, el carácter conjunto e integrado de las operaciones permanentes españolas. Una capacidad terrestre especializada en defensa y vigilancia de costas pasa a formar parte temporalmente de una estructura marítima en la que la información, la coordinación y la anticipación resultan esenciales para reforzar la seguridad del litoral.
Redacción | Tribuna Benemérita








































































