
El Parque Grande José Antonio Labordeta volvió a convertirse este domingo en un punto de encuentro entre la Guardia Civil y la sociedad zaragozana, con miles de participantes en las distintas pruebas y una recaudación destinada a los cuidados paliativos pediátricos
El verde del Parque Grande José Antonio Labordeta se llenó este domingo de camisetas, dorsales, familias y corredores. También de perros del Servicio Cinológico, vehículos y medios de la Guardia Civil y, sobre todo, de una idea que estaba por encima de cualquier clasificación: correr para ayudar.
La VII Correría de la Guardia Civil de Zaragoza volvió a reunir el 13 de septiembre a miles de personas en una jornada que combinó deporte, convivencia y solidaridad. La cita ofreció carreras de 5 y 10 kilómetros, una andada de 5K y pruebas dirigidas a los más pequeños, además de las exhibiciones y la exposición de medios que permitieron al público acercarse un poco más al trabajo diario de la Guardia Civil. La organización había previsto alrededor de 3.000 participantes adultos y más de 300 escolares.
Pero el resultado que merece quedarse con el protagonismo no aparece en una clasificación ni se mide con un cronómetro. La séptima edición ha conseguido 7.010 euros para la Fundación porqueViven, una cantidad que tendrá como destino su labor en el ámbito de los cuidados paliativos pediátricos. Ese es, probablemente, el verdadero sentido de una jornada como esta.
La Correría no se limita a reunir corredores bajo una misma camiseta. Desde su presentación, la organización había situado a porqueViven en el centro de la iniciativa, destinando los beneficios obtenidos a una fundación que trabaja para mejorar la atención y el acompañamiento de niños con enfermedades graves e incurables y de sus familias.
La propia Fundación explicó en sus redes sociales que detrás de cada dorsal había mucho más que una actividad deportiva. Su mensaje antes de la prueba ponía el acento en una realidad que no siempre ocupa espacio en la conversación pública: la necesidad de acompañar a estos niños y a sus familias cuando la enfermedad cambia por completo sus vidas. El llamamiento encontró respuesta en una jornada en la que deporte y compromiso social caminaron juntos.
También las empresas y entidades colaboradoras habían entendido esa dimensión solidaria. JOARJO, patrocinador principal de la prueba, destacó antes de la celebración que su vinculación con la Correría se mantiene desde la primera edición y subrayó que los beneficios se destinarían íntegramente a la labor asistencial de porqueViven.
El éxito de participación confirma además que la prueba ha conseguido hacerse un hueco propio en el calendario deportivo de Zaragoza. La Federación Aragonesa de Atletismo la incluyó en su calendario autonómico y el Ayuntamiento de Zaragoza recogió la celebración dentro de su programación deportiva.
El recorrido, por los caminos, sendas y paseos peatonales del Parque Grande y los Pinares de Venecia, permitió además que la jornada tuviera un marcado carácter familiar. Los más competitivos pudieron enfrentarse a los 10 kilómetros; quienes buscaban una propuesta más accesible optaron por el 5K o la andada, mientras los escolares tuvieron su propio espacio.
Y entre una prueba y otra, la Guardia Civil volvió a mostrar una parte de su trabajo que despierta especial interés entre los más pequeños. La exposición de medios y la exhibición del Servicio Cinológico añadieron a la mañana ese componente divulgativo que permite que muchos ciudadanos conozcan de cerca capacidades y especialidades que habitualmente observan desde la distancia.
El resultado fue una mañana de deporte, pero también de cercanía. Una imagen de la Guardia Civil vinculada a algo tan sencillo como compartir un recorrido, animar a un corredor o acercarse con los niños a conocer el trabajo de sus agentes. Al final, sin embargo, la cifra que resume esta séptima edición es otra: 7.010 euros.
Son 7.010 euros que nacen de dorsales, kilómetros, esfuerzo, colaboración empresarial, voluntariado y compromiso ciudadano. Dinero que ahora cambia de escenario y adquiere un significado diferente: contribuir a que porqueViven pueda continuar acompañando a niños y familias que afrontan situaciones especialmente difíciles.
La Guardia Civil tiene entre sus valores el servicio a los demás. En Zaragoza, durante unas horas, miles de personas decidieron acompañarla en ese mismo camino. No todos cruzaron la meta al mismo tiempo ni recorrieron la misma distancia, pero todos ayudaron a que esta carrera tuviera una llegada mucho más importante que cualquiera de las marcadas en el Parque Grande.
Porque esta vez la meta no estaba en el cronómetro. Estaba en las personas. Estaba en la solidaridad







































































