
La empresa española mantendrá durante tres años los sistemas fijos de vigilancia que controlan buena parte del litoral español frente al narcotráfico y la inmigración irregular
La Guardia Civil ha adjudicado a Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) cuatro de los cinco lotes del contrato destinado al mantenimiento de los despliegues fijos del Sistema Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE), una de las principales herramientas tecnológicas con las que el Instituto Armado controla el litoral español.
El importe conjunto de los cuatro lotes adjudicados a EM&E asciende a 61.752.390 euros, impuestos incluidos, para un periodo de ejecución de tres años. El procedimiento, promovido por la Jefatura de Asuntos Económicos de la Guardia Civil, partía de un valor estimado de 90,12 millones de euros y un presupuesto base de licitación de 63.425.820 euros.
El contrato permitirá garantizar el mantenimiento y la continuidad operativa de las estaciones fijas del SIVE, cuyos sistemas combinan radares, cámaras optrónicas y otros sensores para detectar, identificar y realizar el seguimiento de embarcaciones desde los centros de control de la Guardia Civil.
Cuatro grandes áreas del litoral
EM&E se encargará de cuatro de las áreas en las que se ha dividido el despliegue. El lote de Canarias contempla los sistemas de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas y está valorado en 15.295.650 euros.
El correspondiente a la zona Atlántico-Estrecho, con una dotación de 18.752.580 euros, comprende instalaciones situadas en Cádiz, Algeciras, Huelva, Ceuta y Pontevedra. Se trata de una zona especialmente sensible para la lucha contra el narcotráfico debido a la posición estratégica del Estrecho de Gibraltar.
A estos se suman el lote de la zona sureste, que engloba Málaga, Granada, Almería y Murcia, por 12.644.016 euros, y el correspondiente a Levante, que incluye Alicante, Valencia, Castellón, Tarragona y Baleares, por 15.060.144 euros.
La suma de estos cuatro contratos alcanza los 61,75 millones de euros y representa el máximo de lotes que podía obtener un mismo licitador.
El quinto lote, destinado a servicios transversales de apoyo a la gestión logística, control y seguimiento de las prestaciones, ha sido adjudicado a la tecnológica española TRC por 1.673.430 euros.
Los ojos de la Guardia Civil sobre el litoral
El SIVE constituye una infraestructura tecnológica esencial para la vigilancia marítima. Su misión no se limita a detectar embarcaciones dedicadas presuntamente al narcotráfico: también permite localizar y seguir movimientos relacionados con la inmigración irregular y proporciona información que puede resultar determinante para coordinar la respuesta de las unidades de la Guardia Civil.
El sistema integra diferentes sensores y medios de comunicaciones que trasladan información en tiempo real a los centros de mando. En una costa sometida a una creciente presión por parte de las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas, disponer de estos sistemas operativos de manera permanente resulta especialmente relevante.
Precisamente, el SIVE ha participado en operaciones contra el narcotráfico en las que la detección de embarcaciones sospechosas permitió activar la respuesta de las unidades encargadas de su interceptación.
Una infraestructura estratégica
La adjudicación está financiada mediante fondos europeos del Instrumento de Apoyo Financiero a la Gestión de Fronteras y Política de Visados (IGFV) y garantizará durante los próximos tres años el mantenimiento de los despliegues fijos del sistema.
Para la Guardia Civil, mantener operativos estos sensores significa conservar una capacidad de vigilancia permanente sobre miles de kilómetros de costa y disponer de información temprana para afrontar amenazas que, en ocasiones, se desarrollan a gran velocidad.
El contrato supone, en definitiva, una nueva apuesta por la tecnología como elemento de apoyo a la labor de los agentes. Antes de que una patrullera salga al mar o una unidad se despliegue en tierra, en muchas ocasiones, el primer aviso llega desde los sensores del SIVE. Y mantener esos «ojos» funcionando las 24 horas resulta clave para que la Guardia Civil pueda detectar, seguir y actuar frente a las embarcaciones vinculadas a actividades ilícitas.








































































