
La Audiencia Nacional revoca la semilibertad del asesino etarra Olarra Guridi
La Audiencia Nacional ha revocado la gestión penitenciaria del Gobierno vasco al anular el tercer grado (semilibertad) concedido a dos miembros de ETA: Juan Antonio Olarra Guridi, histórico asesino etarra y exjefe del aparato militar de la banda terrorista, y Óscar Celarain, alias 'Peio', autor material del atentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil en Santa Pola (Alicante).
El juez de Vigilancia Penitenciaria José Luis Castro ha estimado los recursos interpuestos por la Fiscalía en sendos autos notificados este lunes 27 de julio de 2026. En ambos casos, el magistrado concluye que no se cumplen los requisitos legales para la progresión de grado, dada la extrema gravedad de los delitos cometidos y el escaso tiempo de cumplimiento efectivo de las condenas.
Juan Antonio Olarra Guridi acumula penas que superan ampliamente los 2.000 años de prisión por su implicación en múltiples atentados durante su etapa al frente del aparato militar de ETA. Entre otros, fue condenado a 30 años por ordenar el asesinato del fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Luis Portero, en Granada en octubre de 2000. Su licenciamiento definitivo no se prevé hasta julio de 2036.
El Gobierno vasco le había concedido el tercer grado el pasado 19 de mayo, argumentando una evolución positiva en prisión, su participación en programas de justicia restaurativa y la asunción de responsabilidades. El juez Castro reconoce esa “evolución positiva” y la ausencia de incidencias negativas, pero considera que no es suficiente. Destaca que el reducido número de permisos disfrutados no permite aún verificar una reinserción consolidada, especialmente en delitos de terrorismo con alta lesividad social y pluralidad de víctimas. “Los procesos de desvinculación requieren tiempos prolongados de verificación”, subraya.
Óscar Celarain fue condenado por el atentado con coche-bomba contra la casa cuartel de Santa Pola en 2002, uno de los más sangrientos de la banda. Acumula múltiples penas que alcanzan un horizonte de cumplimiento en septiembre de 2032. El tercer grado le fue concedido en junio. El juez también estima aquí que la progresión es “prematura y precipitada”, ya que no se ha consolidado suficientemente la aplicación del artículo 100.2 de la Ley Penitenciaria ni se ha verificado su eficacia tratamental a largo plazo. Celarain había expresado en 2022 un rechazo a la violencia y lamentado el dolor causado a las víctimas.
Esta decisión se enmarca en una sucesión de correcciones judiciales a la política de acercamiento y reinserción impulsada por el Departamento de Justicia y Derechos Humanos del Gobierno vasco, dirigido por la socialista María Jesús San José. La Fiscalía ha recurrido sistemáticamente estas progresiones, y los jueces de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional han venido avalando en varios casos sus argumentos.
Organizaciones de víctimas del terrorismo, como Covite, han criticado duramente estas concesiones, considerándolas insuficientes en cuanto a arrepentimiento público y verificable, y exigiendo mayor rigor en la aplicación de la ley para los condenados por terrorismo.
La revocación obliga a ambos presos a regresar al segundo grado en prisión, limitando sus salidas al régimen de permisos ordinarios. El fallo refuerza el principio de que, en delitos de terrorismo, la progresión a semilibertad exige no solo buena conducta interna sino una acreditación robusta y prolongada de reinserción real en el medio libre, compatible con la gravedad de los hechos y el respeto a las víctimas.Desde la perspectiva editorial, este caso ilustra la tensión permanente entre las políticas autonómicas de reinserción y el control judicial federal en materia de terrorismo. La Audiencia Nacional actúa como garante de la proporcionalidad y la memoria de las víctimas, recordando que la pacificación de la sociedad vasca y española no puede construirse sobre atajos que diluyan la exigencia penal frente a los responsables de decenas de asesinatos. La justicia, una vez más, marca los límites.








































































