
Se logran recuperar 239.500 euros del total estafado. En la investigación fue fundamental la estrecha colaboración con los responsables de seguridad de las entidades bancarias.
7 de mayo de 2024.- La Guardia Civil, en el marco de la operación “crepera” detiene en Madrid al presunto autor de un delito de estafa agravada por importe de 265.000 euros, los cuales había sido sustraídos a una empresa de esta provincia mediante el modus operandi conocido como BEC (Business Email Compromise).
Esta modalidad delictiva es una de las más sofisticadas, en donde los autores de los hechos comprometen las comunicaciones entre dos empresas, controlando los correos que se envían entre ambas, para en el momento que consideren oportuno modificar los datos de alguna factura o similar para que los perjudicados abonen el dinero a cuentas controladas por los delincuentes.
Al tratarse de empresas afectadas el perjuicio económico suele ser muy importante, ya que los importes estafados son por cantidades de dinero elevadas, con el perjuicio que ello genera tanto a la propia empresa como a los trabajadores de la misma.
Tras tener conocimiento de este hecho delictivo se inicia una investigación y fruto de las actuaciones practicadas se consigue recuperar 239.500 euros del total estafado, por lo que el perjuicio causado a la empresa, si bien no fue restaurado completamente, sí se reduce en gran medida al conseguir recuperar la práctica totalidad del dinero sustraído.
La Guardia Civil avisa de la importancia de interponer denuncia a la mayor brevedad posible ya que la rapidez a la hora de iniciar las investigaciones, es fundamental en este tipo de hechos delictivos y que, en caso de sospechar haber sido víctima de algún hecho similar, no dudar en contactar con los agentes para recibir asesoramiento.
Por otro lado, se recomienda que, además de intentar disponer de sistemas de protección informáticos adecuados, se realicen otras gestiones en caso de la más mínima duda antes de proceder a realizar ningún pago.
Una simple llamada a la empresa que reclama el pago para comprobar la veracidad de la cuenta que figura en la factura, puede evitarnos más de un disgusto.
La operación policial continúa abierta y no se descarta nuevas actuaciones al respecto










































































