
Un hombre queda investigado por un presunto delito contra la salud pública después de transportar la mercancía en un vehículo procedente de Málaga para su posterior distribución en el mercado local
La Guardia Civil ha intervenido en Melilla 235 botellas de óxido nitroso, conocido popularmente como «gas de la risa», durante una inspección realizada en el puerto a un vehículo procedente de Málaga. El conductor, un hombre adulto residente en Melilla, ha quedado en situación de investigado por un presunto delito contra la salud pública, en su modalidad de tráfico de medicamentos.
La actuación tuvo lugar el pasado 23 de agosto, cuando agentes del Equipo de la Unidad de Análisis e Investigación Fiscal y de Fronteras (UDAIFF) de la Comandancia de la Guardia Civil de Melilla realizaban inspecciones preventivas a los vehículos que desembarcaban procedentes de Málaga.
Durante la fiscalización de un turismo, los agentes observaron que el maletero transportaba cuatro maletas de grandes dimensiones y un peso aparentemente excesivo. Al proceder a su apertura, comprobaron que estaban completamente llenas de botellas de óxido nitroso.
Más de 156 kilos de gas comprimido
Cada una de las 235 botellas intervenidas presentaba un peso bruto de 1,5 kilogramos y contenía 666 gramos netos de óxido nitroso. En conjunto, la cantidad neta de gas comprimido intervenida supera los 156 kilogramos.
Preguntado por los agentes acerca de la procedencia de la mercancía, el conductor manifestó que las botellas eran de su propiedad y que tenía previsto depositarlas en un almacén de Melilla para su posterior distribución en el mercado local. Sin embargo, no pudo aportar documentación que acreditara el origen de la mercancía ni justificara legalmente su tenencia y transporte.
Ante la falta de garantías sobre la procedencia y legalidad de la mercancía, así como por el elevado volumen transportado, la Guardia Civil procedió a la incautación cautelar de las 235 botellas, que quedaron inmovilizadas.
Además, la Comandancia ha elevado una consulta técnica a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) con el objetivo de determinar el régimen aplicable a la mercancía y las posibles responsabilidades derivadas de su transporte y posterior distribución.
Una sustancia legal cuyo desvío preocupa a las autoridades
El óxido nitroso es un gas de uso legal empleado en determinados ámbitos industriales y profesionales, entre ellos la hostelería y el sector médico-sanitario. Sin embargo, su utilización fuera de los canales autorizados, especialmente con fines recreativos, puede entrañar importantes riesgos para la salud.
La Guardia Civil advierte de que el consumo recreativo de esta sustancia puede provocar pérdida de conocimiento, asfixia y daños neurológicos, riesgos que pueden incrementarse cuando se combina con alcohol.
La Benemérita ya ha protagonizado en años anteriores importantes actuaciones contra la distribución ilícita de óxido nitroso. En junio de 2024, por ejemplo, la operación «OZAL» permitió intervenir en Málaga más de 21.000 litros de óxido nitroso, contenidos en 13.149 botellas y 51.840 cartuchos, y detener a cinco personas que presuntamente distribuían la sustancia en locales de ocio nocturno.
La intervención realizada ahora en Melilla vuelve a poner el foco sobre el desvío de productos que cuentan con usos legales hacia circuitos de distribución no autorizados. La investigación continuará para determinar el origen de las 235 botellas, su destino y las responsabilidades que pudieran derivarse de los hechos.









































































