
La Guardia Civil ha investigado a 12 personas por estafar a nivel nacional con la venta online de recambios de vehículos. Se han contabilizado un total de 46 perjudicados en distintas provincias del país mediante anuncios fraudulentos en plataformas de compraventa de artículos usados.
- Los implicados utilizaban facturas proforma falsificadas con datos mercantiles reales y daban de alta líneas telefónicas en locutorios mediante identidades falsas.
6 de noviembre de 2026. Agentes pertenecientes a la Comandancia de la Guardia Civil de Salamanca, en el marco de la operación “Dialysi “han concluido una investigación policial que ha culminado con la imputación de 12 personas en la Región de Murcia como presuntas autoras de delitos de estafa, usurpación de identidad y falsedad documental. El entramado criminal operaba a nivel nacional ofertando piezas automotrices inexistentes mediante el uso inconsentible de la imagen y de la marca de negocios legítimos.
Inicio de las investigaciones
La operación se inició a raíz de las denuncias interpuestas por los responsables de dos centros salmantinos autorizados de tratamiento de vehículos legalmente establecidos. Los empresarios detectaron que terceras personas estaban utilizando su identidad comercial, CIF y logotipos corporativos para anunciar piezas y repuestos en conocidas plataformas online de compraventa.
La organización aprovechaba la reputación de estos desguaces reales para generar confianza, provocando que los negocios legítimos comenzaran a recibir llamadas de compradores de toda España que reclamaban piezas abonadas y que nunca llegaban a su destino.
Un "modus operandi" estructurado
Agentes pertenecientes al equipo Roca de la Guardia Civil se encargaron de las diligencias determinando que el grupo delictivo mantenía un esquema perfectamente coordinado y dividido en escalones de implicación: un receptor principal de fondos, personas encargadas de gestionar líneas y cuentas, y un nivel base de titulares de cuentas o líneas que cedían sus datos a cambio, en su caso, de una contraprestación económica.
- El engaño visual:Publicaban anuncios con precios altamente competitivos. Al contactar con las víctimas, les remitían facturas proforma falsificadas que simulaban plena autenticidad.
- La ocultación del rastro financiero:Los pagos se exigían mediante transferencias bancarias o Bizum dirigidos a cuentas controladas por "mulas" de la organización (colaboradores que cedían sus datos a cambio de comisiones), lo que dificultaba el rastreo del dinero defraudado.
- El uso de identidades falsas:Para la atención telefónica empleaban tarjetas SIM contratadas de forma irregular en locutorios, utilizando datos ficticios o documentación usurpada a terceros. Una vez que la red confirmaba el cobro de los fondos, cortaban de forma abrupta cualquier comunicación.
Fase de explotación y registros
La compleja estructura y organización, así como la coordinación de los autores ha dificultado mucho la labor de los agentes, que después de meses de trabajo han conseguido desarticular la red que operaba en toda España.
En la fase final de las pesquisas, los investigadores de la Comandancia de Salamanca se desplazaron a la provincia de Murcia y con la correspondiente autorización judicial se llevaron a cabo inspecciones minuciosas en dos locutorios de la localidad de El Palmar, donde se constató que en uno de ellos había una ausencia de registros de control en el alta de las líneas utilizadas para los fraudes.
La operación se ha saldado con 12 personas investigadas en el núcleo operativo de Murcia. Asimismo, los agentes han logrado identificar al resto de los integrantes de la red delictiva, de los cuales algunos ya se encuentran cumpliendo condena en centros penitenciarios por otras causas en el extranjero o constan en paradero desconocido.









































































