
Entre celebraciones por el nacimiento de una infanta y la Guerra de África, el Boletín de la Guardia Civil documentó servicios, combates y recompensas a sus efectivos.
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El Boletín Oficial de la Guardia Civil número 69, de 1º de enero de 1860 se iniciaba con el comunicado que el "Mayordomo Mayor de S.M.", duque de Bailén, remitía el 26 de diciembre de 1859, al presidente interino del Consejo de Ministros. Conforme el marqués de San Gregorio, "primer Médico de Cámara" de Isabel II, “S.M. la Reina nuestra Señora ha dado luz con toda felicidad a la una menos cuarto de la tarde de hoy una robusta INFANTA”. Se trataba de María de la Concepción de Borbón, que fallecería el 21 de octubre de 1861, casi veintidós meses después.
Pero mientras se festejaba, a nivel institucional, dicho nacimiento, la Guerra de África continuaba su curso, partiendo la mayor parte de las fuerzas españolas, desde el puerto de Algeciras al de Ceuta. En ese mismo boletín, entre otras noticias relacionadas con ese conflicto armado, se daba cuenta de que se habían construido ya, en dicha plaza española, “cinco fortines, algunos bien artillados, que son de derecha a izquierda, Isabel II, Rey Francisco, Cisneros, España y Príncipe Alfonso”.
En ese boletín había una referencia directa al puesto de la Benemérita en Algeciras. Concretamente en la sección de servicios destacados, donde se mencionaban otras actuaciones de los puestos gaditanos de la capital, Conil de la Frontera y Villamartín. En el caso algecireño se reseñaba que, “por el Sargento 2º comandante de este puesto Pedro Martínez, y Guardias Manuel Álvarez y Fernando García, fue auxiliado un paisano que se hallaba gravemente herido en los montes de la misma ciudad, capturando al autor, que puso a disposición de la autoridad”.
Las referencias que se iban publicando en dicho boletín y siguientes, sobre la actuación de nuestro ejército en el norte de África, eran constantes, no faltando menciones a los miembros del benemérito Instituto allí destacados, que habían partido hacia Ceuta desde el puerto de Algeciras.
Así, en el número 71, del día 16 de dicho mes, se hacía constar la relación del personal de la Guardia Civil, que en real orden comunicada fechada trece días antes, había sido reconocida, “en recompensa del mérito que contrajeron en el combate contra las fuerzas marroquíes, ocurrido el día 9 del citado mes de diciembre en las inmediaciones de Isabel II y Rey Francisco de Asís”. Concretamente, se trataban del sargento 2º de infantería de la Benemérita Miguel Huget Fuentes, así como de los guardias civiles de caballería e infantería José Chamiro Romero y Mariano Castro Ferrer. El primero fue ascendido al empleo de sargento 1º mientras que el segundo fue recompensado con la cruz de María Isabel Luisa pensionada con 10 reales y el tercero con igual cruz sencilla, pero sin pensión.
También se publicaba en ese boletín la “nueva distribución entre las armas del ejército, artillería de marina y Guardia civil de los cincuenta mil hombres del reemplazo de 1860 y provincias en cuyas cajas han de recibir los contingentes que se les detallan”, suscrita el 30 de diciembre de 1859. Ello sustituía la relación anterior, fechada el día 17 anterior, que había sido publicada en el boletín de 1º de enero de 1860, aunque para la Benemérita no suponía variación alguna respecto al número total de efectivos y su procedencia.
En la nueva relación, 1.135 correspondían a jóvenes de la provincia de Cádiz: 108 a Artillería, 40 a Ingenieros, 54 a la Marina, 30 a Caballería, 36 a la Guardia Civil y 867 a Infantería. Hay que significar del total de los 1.200 nuevos guardias civiles previstos ingresar a nivel nacional en dicho año, la procedencia gaditana, dentro del porcentaje correspondiente a la Benemérita, era una de las más altas.
Mientras tanto, las destacadas actuaciones de los guardias civiles que zarparon del puerto de Algeciras para incorporarse al Ejército de África, seguían publicándose en el boletín de la Benemérita. Así, en el número 73, correspondiente al 1º de febrero siguiente, se daba cuenta de que el 23 de enero anterior. “15 Guardias de caballería a las órdenes del Capitán don Enrique Gallego, Teniente don Teodoro Camino y Alférez don Eustasio Letona, cargaron bizarramente al enemigo en unión de dos escuadrones del regimiento de lanceros de Farnesio; resultando herido en la mano derecha el Alférez Letona, muerto el caballo del Teniente Camino y herido el de un Guardia. Esta pequeña fuerza del Cuerpo se apoderó de dos espingardas, dos sables y una gumía”.
Por otra parte, es importante destacar que en este boletín se publicaron doce cuadros correspondientes a la estadística nacional de interés sobre la Guardia Civil durante todo el año 1859, donde se practicaron por diversos motivos un total de 27.012 detenciones. Hay que significar que la publicación de dicha estadística acreditaba ser la única fuerza de seguridad del Estado entonces existente en España.
De la información publicada merece destacar que, durante 1859, el benemérito Instituto había padecido 12 bajas en acto de servicio. Concretamente, un cabo 2º y un guardia 2º que resultaron muertos, así como un subteniente, un cabo 1º, un cabo 2º y siete guardias 2º que fueron heridos. Igualmente, se habían realizado 414 auxilios humanitarios, realzando su carácter benemérito: 109 heridos recogidos, 2 personas rescatadas de la nieve, 146 personas rescatadas de las aguas, 18 enfermos hallados en los caminos, 32 atropellados por caballerizas y carros, 46 personas salvadas de hundimientos y 61 personas salvadas de los incendios.
Se practicaron 404 auxilios en la extinción de incendios: 276 en poblaciones, 49 en casas de campo y 79 en despoblado, habiéndose capturado a 57 incendiarios. También se prestaron 174 auxilios a carruajes públicos, 11 auxilios a buques y rescatado a 9 náufragos. Igualmente, se produjeron 248 asesinatos y se había procedido a la captura de 560 presuntos asesinos. Asimismo, se habían producido 25 robos en iglesias y se habían detenido a 29 de sus presuntos autores. Respecto a asaltos a carruajes públicos solo se había producido uno y detenido a sus 5 presuntos autores. Finalmente, mencionar que se habían denunciado 149 infracciones al reglamento de carruajes, dando lugar a la posterior imposición a las empresas respectivas, de 73 multas por los organismos correspondientes.
Jesús N. Núñez Calvo
Coronel de la Guardia Civil (R) Doctor en Historia






































































