
Cuatro militares resultaron heridos tras una emboscada en Benzú: tuvieron que abandonar el vehículo y seguir a pie hasta su acuartelamiento mientras eran perseguidos por los inmigrantes ilegales a pedradas. Doce inmigrantes han sido detenidos tras el ataque, en el que también intervino el Servicio Marítimo de la Guardia Civil después de que varios i intentaran escapar por el mar
Cuatro militares de la Comandancia General de Ceuta (COMGECEU) resultaron heridos durante la madrugada de este jueves, 27 de agosto, después de sufrir una emboscada en la zona de Benzú por parte de un grupo numeroso de inmigrantes.
Según las primeras informaciones policiales difundidas, el grupo estaría compuesto por entre 30 y 40 personas. Los hechos ocurrieron alrededor de las 5:30 horas, cuando los militares se dirigían hacia un punto de vigilancia establecido en la zona.
El vehículo quedó rodeado
El ataque comenzó después de que los militares rebasaran el semáforo de Benzú. Varios individuos habrían salido desde diferentes puntos y se abalanzaron sobre el vehículo en el que viajaban los cuatro militares.
El vehículo no era blindado y los militares se encontraban desarmados. El grupo comenzó entonces a lanzar piedras de grandes dimensiones contra la carrocería, provocando importantes daños en el vehículo y haciendo que el interior dejara de ser un lugar seguro para los ocupantes.
Ante esta situación, los cuatro militares tuvieron que abandonar el vehículo y emprender la huida a pie en dirección a Calamocarro. Pero la salida del automóvil no puso fin a la agresión.
Perseguidos y golpeados durante la huida
Los militares fueron perseguidos mientras intentaban ponerse a salvo y continuaron recibiendo impactos de piedras. Según los medios locales, algunos de ellos llegaron a ser alcanzados y golpeados durante la huida.
La información publicada posteriormente por estos medios locales, basada en el relato proporcionado por un familiar de uno de los militares heridos, asegura que el militar le contó que una piedra le alcanzó y que otro proyectil estuvo a punto de golpear en la cabeza a un cabo, aunque finalmente le impactó en la espalda.
El familiar también asegura que el militar le describió el vehículo como completamente destrozado: «El coche lo han reventado». Desde los medios locales que se han hecho eco del suceso señalan expresamente que se trata del relato transmitido por un familiar y que no constituye un testimonio directo del militar.
La llamada al 112 activa el dispositivo
Durante la huida, los militares consiguieron solicitar ayuda a través del 112. La llamada permitió movilizar rápidamente a efectivos de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, que acudieron a la zona para auxiliar a los militares y localizar a los participantes en la agresión.
La llegada de las primeras patrullas provocó la dispersión del grupo. Los agentes iniciaron entonces un dispositivo de búsqueda que permitió detener a doce personas de nacionalidad marroquí.
La investigación permanece abierta y deberá determinar la participación concreta que tuvo cada uno de los arrestados, así como localizar a otros posibles implicados.
Algunos de los atacantes intentaron escapar por el mar
La intervención policial obligó a desplegar recursos tanto por tierra como por mar.
Según medios locales, varios de los implicados se dirigieron hacia la costa y se lanzaron al agua para intentar escapar, circunstancia que llevó a activar al Servicio Marítimo de la Guardia Civil, cuyos agentes realizaron labores de búsqueda y localización mientras continuaba el dispositivo terrestre.
El mismo medio recoge que durante el operativo se produjeron detonaciones por parte de las fuerzas policiales para dispersar y alejar a parte del grupo. Este extremo procede de la información publicada desde Ceuta y no aparece detallado en la primera comunicación policial recogida por Europa Press, por lo que debe atribuirse expresamente a las fuentes locales.
Finalmente, los cuatro militares fueron trasladados a un centro sanitario para recibir asistencia por las lesiones sufridas. Entre las dolencias conocidas figuran contusiones y dolores en brazos y espalda, sin que inicialmente se hayan comunicado lesiones de extrema gravedad.
Otro episodio de lanzamiento de piedras junto al CETI
Los incidentes no terminaron con el episodio de Benzú. Horas después, militares desplegados en las inmediaciones del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) también fueron objeto de lanzamientos de piedras, según han informado medios locales.
Este segundo incidente se produjo en una jornada especialmente complicada en la ciudad autónoma, donde las Fuerzas Armadas mantienen efectivos desplegados en distintos puntos dentro del dispositivo extraordinario establecido tras las entradas masivas de finales de julio.
Una investigación todavía abierta
El balance provisional de esta madrugada deja cuatro militares heridos, un vehículo militar con importantes daños y doce detenidos, además de un dispositivo coordinado entre Policía Nacional y Guardia Civil en el que también participó el Servicio Marítimo para controlar la posible huida por mar.
La investigación deberá ahora determinar cómo se produjo exactamente la concentración alrededor del vehículo, si existió algún tipo de planificación previa y cuál fue la participación concreta de cada uno de los detenidos.
En cualquier caso, la información publicada por los medios locales permite conocer una circunstancia especialmente relevante del suceso: los cuatro militares se encontraban desarmados y tuvieron que abandonar un vehículo que estaba siendo apedreado para escapar a pie, mientras el grupo continuaba persiguiéndolos hasta las proximidades de Calamocarro.
Fuentes: El Faro de Ceuta, El Periódico de Ceuta y La Bandera, además de la información facilitada por la Jefatura Superior de Policía recogida por Europa Press









































































