
Las intervenciones, desarrolladas los días 4, 5 y 10 de octubre, movilizaron a los especialistas en montaña, la Unidad Aérea de Huesca y personal sanitario del 061. Entre los auxiliados había montañeros accidentados, senderistas desorientados y personas afectadas por problemas de salud.
Los Grupos de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM) de la Guardia Civil, con el apoyo de la Unidad Aérea de Huesca y de los servicios sanitarios del 061, llevaron a cabo nueve rescates en diferentes puntos del Pirineo aragonés los días 4, 5 y 10 de octubre de 2026. Las actuaciones respondieron a accidentes durante actividades de montaña, lesiones, agotamiento, desorientación y una emergencia médica por un posible infarto.
Todos los avisos fueron recibidos a través de la Sala de Emergencias 112 SOS Aragón en la Central 062 de la Guardia Civil de Huesca. En función de la ubicación y las características de cada emergencia, se movilizaron los equipos de rescate de Boltaña, Benasque, Panticosa y Jaca, con apoyo aéreo para localizar y evacuar a los afectados.
El balance de estas tres jornadas vuelve a poner de manifiesto la diversidad de situaciones a las que se enfrentan los especialistas de la Guardia Civil en montaña, desde accidentes en zonas de progresión técnica hasta incidencias que obligan a interrumpir una actividad por agotamiento o problemas de salud.
Cuatro rescates el 4 y 5 de octubre
Un montañero herido en la Cresta de la Pez
La primera intervención tuvo lugar el 4 de octubre, a las 14:25 horas, cuando se recibió un aviso por la caída a distinto nivel de un montañero que realizaba una actividad en terreno abrupto en la Cresta de la Pez, en el término municipal de Gistaín. El hombre, de 22 años y vecino de Zaragoza, había sufrido contusiones en un brazo.
La Guardia Civil activó al GREIM de Boltaña, la Unidad Aérea de Huesca y un médico del 061. Tras sobrevolar el área y localizar al accidentado, los equipos lo evacuaron en helicóptero hasta la helisuperficie de Boltaña. Desde allí fue transferido a una ambulancia para su traslado al hospital de Barbastro.
Cuatro senderistas franceses, agotados y desorientados en Monte Perdido
Ese mismo día, a las 17:00 horas, otros cuatro senderistas que se encontraban en el pico Monte Perdido, dentro del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, en el término municipal de Fanlo, necesitaron ayuda al encontrarse agotados y desorientados, sin posibilidad de continuar la actividad.
Los cuatro hombres, de entre 23 y 26 años y de nacionalidad francesa, fueron localizados y evacuados por el GREIM de Boltaña y la Unidad Aérea de Huesca, con la intervención del médico del 061. Tras su traslado a la helisuperficie de Boltaña, fueron llevados a Aínsa, desde donde pudieron continuar por sus propios medios.
Luxación de hombro en el barranco del río Formiga
El 5 de octubre, a las 12:00 horas, la Guardia Civil recibió un aviso por un barranquista que se había luxado un hombro tras sufrir un tropiezo mientras realizaba la actividad en el barranco del río Formiga, en el término municipal de Casbas de Huesca.
El afectado, un hombre de 62 años vecino de Palma de Mallorca, fue atendido mediante un operativo en el que participaron el GREIM de Huesca, la Unidad Aérea y el médico del 061. Una vez localizado, fue evacuado en helicóptero hasta el aparcamiento del río Formiga y trasladado posteriormente en un vehículo oficial al hospital San Jorge de Huesca.
Una senderista con una fractura de tobillo en Aigualluts
La segunda intervención del día 5 se produjo a las 13:30 horas en la zona del Plan de Aigualluts, en el término municipal de Benasque. Dos senderistas se encontraban realizando una ruta cuando una de ellas sufrió una fractura de tobillo.
El GREIM de Benasque, la Unidad Aérea de Huesca y el médico del 061 intervinieron para localizar y evacuar a la pareja. La mujer, de 44 años y vecina de la provincia de Valencia, fue trasladada en helicóptero hasta la helisuperficie de Benasque y, posteriormente, en ambulancia al hospital de Barbastro. Su acompañante era un hombre de 42 años.
Siete intervenciones el 10 de octubre
La jornada del 10 de octubre concentró siete de las nueve actuaciones comunicadas por la Guardia Civil. Los avisos se sucedieron desde primera hora de la mañana hasta última hora de la tarde, con intervenciones en los términos municipales de Sallent de Gállego, Benasque, Canfranc y Torla.
Un montañero cae tras quedar enriscado en el pico Anayet
A las 09:10 horas, dos montañeros que ascendían al pico Anayet, en el término municipal de Sallent de Gállego, necesitaron asistencia después de que uno de ellos quedara enriscado y posteriormente sufriera una caída que le provocó un esguince de tobillo.
El GREIM de Panticosa, la Unidad Aérea de Huesca y el médico del 061 fueron activados para intervenir en la zona. Tras localizar a ambos montañeros desde el aire, los equipos los evacuaron hasta la helisuperficie de Panticosa. El herido, de 24 años y vecino de Barcelona, acudió posteriormente al hospital por sus propios medios. Su acompañante tenía 21 años y era vecino de la provincia de Castellón.
Una escaladora sufre una caída en la cresta Canaletas, en Remuñe
A las 10:40 horas se recibió un nuevo aviso desde la cresta Canaletas, en el valle de Remuñe, dentro del término municipal de Benasque. Tres escaladores se encontraban realizando la actividad cuando una de ellas sufrió una caída vertical que le provocó una contusión en el talón.
En el operativo participaron el GREIM de Benasque, la Unidad Aérea de Huesca y el médico del 061. Los tres integrantes del grupo fueron localizados y evacuados en helicóptero hasta la helisuperficie de Benasque.
Tras ser valorada por el facultativo del 061, la mujer fue trasladada a su vehículo particular. El grupo estaba formado por un hombre y dos mujeres, de 40, 34 y 37 años, vecinos de la comarca de la Ribagorza y de Madrid, respectivamente, según la información facilitada por la Guardia Civil.
Evacuado un senderista con síntomas de un posible infarto en el GR-11
Una de las intervenciones más delicadas de la jornada se produjo a las 12:36 horas, cuando dos senderistas recorrían el GR-11, en el camino de subida al refugio de Respomuso, en el término municipal de Sallent de Gállego.
Uno de ellos, un hombre de 62 años vecino de San Sebastián, comenzó a sufrir síntomas compatibles con un posible infarto, por lo que se activó al GREIM de Panticosa, la Unidad Aérea de Huesca y el médico del 061.
Tras localizar a los senderistas, ambos fueron evacuados en helicóptero hasta la helisuperficie de Panticosa. Allí, el hombre afectado fue transferido al helicóptero medicalizado del 112 para su traslado a un hospital de Zaragoza. Su acompañante era una mujer de 61 años.
La intervención pone de relieve la importancia de la rapidez de respuesta y de la coordinación entre los equipos de rescate y los servicios sanitarios cuando una emergencia médica se produce en un entorno de montaña, alejado de los accesos convencionales.
Una senderista de 78 años resulta herida en el barranco de las Menorias
A las 13:38 horas, la Guardia Civil recibió un aviso desde el barranco de las Menorias, en el término municipal de Canfranc. Una senderista que caminaba junto a otra persona había tropezado y se había deslizado de forma descontrolada por una ladera, sufriendo múltiples contusiones.
El GREIM de Jaca, la Unidad Aérea de Huesca y el médico del 061 se desplazaron para llevar a cabo el rescate. La mujer, de 78 años y vecina de Zaragoza, fue evacuada junto a su acompañante hasta la helisuperficie de Jaca. Posteriormente, fue trasladada en ambulancia al hospital de la localidad. Su acompañante era un hombre de 76 años.
Esguince de tobillo en el canal suroeste de los Picos del Infierno
A las 14:00 horas se produjo otra intervención en el canal suroeste de los Picos del Infierno, en el término municipal de Sallent de Gállego. Dos montañeras se encontraban realizando la actividad cuando una de ellas sufrió un esguince de tobillo tras un tropiezo.
El GREIM de Panticosa, la Unidad Aérea de Huesca y el médico del 061 participaron en el rescate. Una vez localizadas, ambas mujeres fueron evacuadas en helicóptero hasta el aparcamiento de Panticosa, desde donde pudieron dirigirse por sus propios medios a un centro sanitario.
Las afectadas tenían 54 y 50 años y eran vecinas de la provincia de Vizcaya.
Agotamiento, vómitos y lipotimia en las Gradas de Soaso
La sexta intervención del día tuvo lugar a las 17:00 horas en la zona de las Gradas de Soaso, en el término municipal de Torla. Una senderista de 18 años, vecina de Valencia, comenzó a sufrir agotamiento, vómitos y una lipotimia mientras realizaba la actividad.
Ante la situación, se activó al GREIM de Boltaña, la Unidad Aérea de Huesca y el médico del 061. Tras localizar a la joven, fue evacuada en helicóptero hasta el lugar donde se encontraba su vehículo particular, para que pudiera dirigirse posteriormente por sus propios medios al centro médico más cercano.
Tres escaladores agotados y desorientados en el pico Balaitús
El último aviso de la jornada se recibió a las 19:20 horas, cuando tres escaladores que ascendían al pico Balaitús, en el término municipal de Sallent de Gállego, comunicaron que se encontraban agotados y desorientados y que no podían continuar con la actividad.
El GREIM de Panticosa, la Unidad Aérea de Huesca y el médico del 061 fueron activados para intervenir en la zona. Tras sobrevolar el área y localizar a los tres hombres, fueron evacuados en helicóptero hasta el aparcamiento de La Sarra, donde tenían estacionado su vehículo particular.
Los escaladores, de 31, 38 y 39 años, eran vecinos de la provincia de Valencia.
Especialización, coordinación y prevención
Los nueve rescates realizados durante estas tres jornadas reflejan la variedad de emergencias que pueden surgir durante la práctica de actividades en el medio natural. A las lesiones provocadas por caídas y tropiezos se suman situaciones de agotamiento, desorientación y problemas médicos que requieren una respuesta rápida y especializada.
La participación de los GREIM de Boltaña, Huesca, Benasque, Panticosa y Jaca, junto con la Unidad Aérea de Huesca y los profesionales sanitarios del 061, permitió adaptar cada intervención a las condiciones del terreno y a las necesidades de las personas auxiliadas.
El apoyo del helicóptero resultó determinante para localizar y evacuar a los afectados en zonas de acceso complicado, reduciendo los tiempos de intervención y facilitando su traslado hasta puntos donde podían recibir asistencia sanitaria o continuar por sus propios medios.
La Guardia Civil recuerda, a través de este tipo de actuaciones, la importancia de planificar las salidas de montaña, consultar la meteorología, adaptar la ruta a la preparación física y técnica de todos los participantes y llevar el equipamiento adecuado. También resulta esencial valorar las propias capacidades y no continuar una actividad cuando el cansancio, las condiciones del terreno o cualquier problema de salud impidan hacerlo con seguridad.
En la montaña, una lesión aparentemente leve puede complicarse cuando la distancia, el desnivel o la dificultad del terreno impiden regresar por medios propios. Por ello, la prudencia y la preparación previa son tan importantes como la capacidad de respuesta de los equipos especializados.








































































