
La prueba, celebrada el 11 de octubre, registró un récord de participación y destinó su finalidad solidaria a AERSCYL. La jornada combinó deporte, convivencia y compromiso social, e incluyó un emotivo recuerdo a un corredor fallecido recientemente.
La solidaridad volvió a recorrer las calles de Salamanca de la mano de la Guardia Civil. La IV Carrera Solidaria organizada por la Comandancia salmantina reunió el pasado domingo, 11 de octubre, a corredores y participantes en una jornada en la que el deporte se convirtió en una herramienta para apoyar a las personas afectadas por enfermedades raras y a sus familias.
La iniciativa, celebrada en vísperas de la festividad de la Virgen del Pilar, Patrona del Cuerpo, alcanzó un récord de participación y tuvo como entidad beneficiaria a la Asociación de Enfermedades Raras de Castilla y León (AERSCYL). Una elección que permitió dar visibilidad a la realidad de muchas familias que conviven con enfermedades poco frecuentes y que necesitan apoyo, recursos y acompañamiento en su día a día.
La carrera volvió a demostrar que las actividades promovidas por la Guardia Civil pueden trascender el ámbito estrictamente deportivo y convertirse en espacios de encuentro entre los agentes y la sociedad a la que sirven. En esta ocasión, cada participante contribuyó a una causa que va más allá de la clasificación o de los tiempos registrados en la meta.
Tres modalidades para sumar esfuerzos
La organización diseñó la jornada para facilitar la participación de personas con distintas condiciones físicas y preferencias. La prueba principal contó con un recorrido de 10,482 kilómetros, mientras que quienes optaron por una actividad menos exigente pudieron participar en una marcha andarina de cinco kilómetros.
También se habilitó un dorsal cero, destinado a quienes quisieron colaborar con la iniciativa solidaria sin necesidad de tomar la salida. De este modo, la convocatoria ofreció diferentes formas de apoyar a AERSCYL y de formar parte de una jornada que tuvo en la participación colectiva uno de sus principales objetivos.
La salida y la llegada se situaron en las instalaciones de la Comandancia de la Guardia Civil de Salamanca, en la avenida de Carlos I. El itinerario discurrió por Salamanca y Santa Marta de Tormes, con varios puntos de avituallamiento para atender a los participantes durante el recorrido.
La inscripción anunciada antes del evento tenía un coste de diez euros e incluía una bolsa del corredor con camiseta conmemorativa y otros obsequios.
AERSCYL, en el centro de la iniciativa
La finalidad solidaria de esta cuarta edición estuvo dirigida a AERSCYL, entidad que trabaja para acompañar a las personas afectadas por enfermedades raras y a sus familias, además de facilitar el acceso a recursos y terapias.
Detrás de cada enfermedad poco frecuente hay personas que deben afrontar dificultades diagnósticas, tratamientos específicos y, en muchos casos, necesidades de atención continuada. Las familias también soportan una importante carga emocional y organizativa, por lo que la visibilidad pública y el respaldo social resultan fundamentales.
La carrera permitió acercar esa realidad a la ciudadanía y recordar que la solidaridad no consiste únicamente en realizar una aportación económica. Participar, difundir la labor de las asociaciones y mostrar cercanía a quienes atraviesan situaciones complicadas también contribuye a construir una sociedad más comprometida.
La presidenta de AERSCYL, Patricia Gálvez, agradeció la implicación de la Guardia Civil y de las entidades colaboradoras. La iniciativa se convirtió así en una oportunidad para reconocer el trabajo que desarrolla la asociación y reforzar la atención sobre las necesidades de las personas afectadas.
El deporte, también para recordar
La jornada tuvo, además, un momento especialmente emotivo con el homenaje dedicado a Javi, corredor habitual de las pruebas populares y miembro del CD Team Run&Go, fallecido recientemente.
Su recuerdo puso una nota de emoción en una convocatoria que reunía a personas unidas por la afición al deporte y por el deseo de colaborar con una causa solidaria. Fue una manera de reconocer su vínculo con el mundo del atletismo y de mantener presente a alguien que había formado parte de esa comunidad.
Estos gestos recuerdan que detrás de las carreras populares no solo hay cronómetros, marcas y clasificaciones. También existen relaciones personales, experiencias compartidas y compañeros cuya ausencia deja huella entre quienes han recorrido junto a ellos muchos kilómetros.
Los vencedores de la prueba
En el apartado deportivo, la carrera competitiva dejó los siguientes resultados absolutos.
En categoría masculina, la victoria fue para Pablo López Hernández, que completó el recorrido en 35 minutos y 23 segundos. Alberto Marcos Rodríguez ocupó la segunda posición, con un tiempo de 36:39, mientras que Ángel Barroso Ortega terminó tercero, con 37:21.
En categoría femenina, Cristina Rodríguez Rodríguez se impuso con un registro de 44 minutos y 52 segundos. María José Carpio Melgar finalizó segunda, con 45:07, y María Gómez Hernández completó el podio, con un tiempo de 45:22.
La organización contempló asimismo premios para los primeros clasificados de las diferentes categorías masculinas y femeninas, así como para los tres primeros guardias civiles.
Los resultados deportivos pusieron el broche competitivo a una jornada cuyo propósito principal era reunir a la ciudadanía en torno a una causa compartida. La participación de corredores con diferentes objetivos y niveles convirtió la prueba en un punto de encuentro entre el atletismo popular y la solidaridad.
Una iniciativa que consolida su trayectoria
La cuarta edición confirma la continuidad de una iniciativa que ha destinado sus esfuerzos a distintas causas sociales. En convocatorias anteriores, la carrera de la Guardia Civil de Salamanca había apoyado a entidades vinculadas a la lucha contra la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), el cáncer y las enfermedades renales.
En 2025, la prueba colaboró con ALCER y, según la información publicada antes de la edición de este año, reunió alrededor de 900 participantes y recaudó más de 7.000 euros. Para 2026, la organización se había marcado el objetivo de alcanzar los 1.250 dorsales disponibles y aspiraba a llegar a los 2.000 participantes sumando las distintas modalidades y el dorsal cero.
La crónica posterior confirmó un récord de participación, aunque no facilitó una cifra final exacta de asistentes ni el importe definitivo recaudado. Por ello, el alcance económico de esta edición queda pendiente de conocer con los datos que puedan aportar la Comandancia o la asociación beneficiaria.
El compromiso con la sociedad, también fuera del servicio
La IV Carrera Solidaria de la Guardia Civil de Salamanca volvió a unir deporte y compromiso social en una jornada que tuvo en AERSCYL su principal destinataria y en la participación ciudadana uno de sus mayores valores.
La prueba permitió visibilizar las dificultades de las personas con enfermedades raras, apoyar la labor de una asociación que trabaja con ellas y reforzar los lazos entre la Guardia Civil y la sociedad salmantina. Todo ello en unas fechas especialmente significativas para el Cuerpo, en torno a la celebración de su Patrona.
Porque el servicio a los ciudadanos también se expresa mediante iniciativas que ayudan, acompañan y dan visibilidad a quienes más lo necesitan. En Salamanca, el domingo 11 de octubre, cada kilómetro recorrido contribuyó a transmitir ese mensaje.
La jornada dejó resultados deportivos, un récord de participación y, sobre todo, una muestra de solidaridad que da sentido a esta cuarta edición.







































































