
El general de brigada toma posesión al frente de la 17.ª Zona con el compromiso de buscar soluciones al grave problema de vivienda que afecta a los guardias civiles destinados en el archipiélago y favorecer que puedan desarrollar su carrera profesional en las islas.
Alejandro Hernández Mosquera ha tomado posesión oficialmente como general jefe de la Guardia Civil en las Illes Balears en un acto celebrado el viernes 23 de octubre en Palma. Su nombramiento consolida una nueva etapa en la estructura de mando del Instituto Armado en el archipiélago, donde continuará al frente de una Zona que ya conocía por su anterior responsabilidad como coronel jefe.
La ceremonia tuvo lugar en la Fundació Sa Nostra y estuvo presidida por la secretaria de Estado de Seguridad, junto a otras autoridades civiles y mandos de la Guardia Civil. Con su ascenso al empleo de general de brigada, la jefatura de Baleares alcanza el nivel de mando de oficial general, en reconocimiento a la singularidad geográfica, demográfica y operativa de las islas.
Hernández Mosquera afronta esta responsabilidad con el objetivo de dar continuidad al trabajo desarrollado durante los últimos años, reforzar la capacidad de coordinación de las unidades y mejorar las condiciones que permitan a los guardias civiles prestar servicio en Baleares sin que las dificultades para acceder a una vivienda comprometan su estabilidad personal y familiar.
La vivienda, una prioridad para retener efectivos
Uno de los mensajes centrales del nuevo general jefe durante su toma de posesión fue la necesidad de abordar el problema habitacional que sufren los agentes destinados en el archipiélago.
«No basta con cubrir las plantillas; necesitamos que los guardias civiles quieran venir a las islas, que puedan desarrollar aquí su carrera profesional y que encuentren condiciones óptimas para permanecer con sus familias», manifestó Hernández Mosquera.
El general se comprometió a trabajar con las distintas administraciones públicas y con el sector privado para encontrar soluciones que faciliten el acceso a una vivienda a los miembros de la Guardia Civil y a sus familias.
La cuestión tiene una incidencia directa en la capacidad de atraer y mantener profesionales en un territorio donde el coste de la vivienda y las particularidades del mercado inmobiliario pueden dificultar la llegada de nuevos efectivos y la permanencia de quienes ya prestan servicio.
La disponibilidad de alojamiento, la estabilidad familiar y las condiciones económicas asociadas al destino insular son factores que influyen en la movilidad del personal. Por ello, el planteamiento del nuevo jefe de Zona sitúa el bienestar de los agentes como una cuestión vinculada no solo a sus condiciones de vida, sino también a la continuidad y eficacia del servicio público de seguridad.
Hernández Mosquera valoró igualmente los avances relacionados con el complemento de insularidad, destinado a compensar las circunstancias específicas de los destinos en las islas. No obstante, su mensaje apuntó a que la respuesta debe ir más allá de las retribuciones y contemplar las condiciones reales en las que los profesionales desarrollan su vida y su trabajo.
Una trayectoria marcada por la lucha antiterrorista y la seguridad institucional
Nacido en Zaragoza en 1965, Alejandro Hernández Mosquera pertenece a una familia con una profunda vinculación con la Guardia Civil: es hijo, nieto y hermano de guardias civiles. Ingresó en la Academia General Militar de Zaragoza en 1984 y completó su formación en la Academia de Oficiales de Aranjuez.
A lo largo de su carrera ha desarrollado buena parte de su actividad profesional en el ámbito de la información, la lucha antiterrorista y la seguridad institucional. Durante años trabajó en operaciones relacionadas con la lucha contra ETA y desempeñó funciones de enlace de la Guardia Civil en Francia ante la Unidad de Coordinación de la Lucha Antiterrorista francesa (UCLAT), entre finales de los años noventa y 2008.
Su trayectoria internacional también incluye responsabilidades de seguridad en las embajadas españolas en Dakar, Senegal, y Bogotá, Colombia. Posteriormente, entre 2012 y 2018, ejerció como jefe de Seguridad del presidente del Gobierno en el complejo de La Moncloa.
En enero de 2019 asumió la jefatura de la Guardia Civil en Baleares, responsabilidad que ha mantenido durante los últimos años y que le ha permitido adquirir un conocimiento directo de las necesidades operativas del archipiélago. En mayo de 2026 se anunció su ascenso a general de brigada, un paso que culminó con su nombramiento formal al frente de la 17.ª Zona.
Una nueva dimensión para la jefatura de Baleares
El nombramiento de Hernández Mosquera se enmarca en la reorganización del mando de la Guardia Civil en las Illes Balears. La Orden INT/997/2026, de 17 de septiembre, publicada en el Boletín Oficial del Estado el 25 de septiembre, oficializó su designación como general de brigada al mando de la 17.ª Zona.
La elevación del empleo de la jefatura responde a la singularidad del territorio insular y a las exigencias de coordinación que plantea la actividad de la Guardia Civil en las islas. La seguridad ciudadana, la vigilancia de costas, la actividad aeroportuaria, la lucha contra el narcotráfico y las redes criminales, así como la presión migratoria, conforman parte de los desafíos que afrontan las unidades desplegadas en el archipiélago.
El nuevo general ha defendido que el cambio de estructura debe traducirse en mejoras tangibles para los ciudadanos y en una mayor capacidad de dirección y coordinación. En su intervención también hizo referencia a los avances en materia de plantillas, catálogos de puestos de trabajo y modernización de instalaciones.
Continuidad, compromiso y servicio público
Hernández Mosquera ha presentado su nueva responsabilidad como una continuación del trabajo colectivo realizado hasta ahora, aunque con el impulso que representa situar la jefatura territorial bajo el mando de un oficial general.
En su discurso de toma de posesión expresó su agradecimiento a los responsables del Ministerio del Interior y de la Dirección General de la Guardia Civil por el reconocimiento institucional que supone esta nueva estructura de mando. También manifestó su voluntad de ejercer el cargo desde la cercanía, la colaboración con las administraciones y la atención a las necesidades de los guardias civiles.
El mensaje final que trasladó a los agentes resume la orientación con la que inicia esta etapa: «El rango cambia, pero el compromiso permanece».
Para la Guardia Civil en Baleares, el reto será convertir esa continuidad en resultados concretos: mejorar las condiciones de vida de los profesionales, favorecer la estabilidad de las plantillas y mantener la capacidad de respuesta ante las necesidades de seguridad de residentes y visitantes.
La toma de posesión de Alejandro Hernández Mosquera abre así una nueva etapa al frente de la 17.ª Zona, con una prioridad que trasciende la reorganización del mando: garantizar que los hombres y mujeres de la Guardia Civil dispongan de condiciones adecuadas para desarrollar su labor en uno de los destinos insulares con mayores dificultades de acceso a la vivienda.









































































