
Durante su navegación, el buque de la Armada mejora el conocimiento del entorno marítimo y la seguridad en los espacios marítimos de interés
El Patrullero de Vigilancia de Zona (PVZ) ‘Isla Pinto’ (P-84) está realizando una misión de vigilancia marítima, presencia naval y control de los espacios de interés permanente, con el objetivo de contribuir a garantizar la seguridad en aguas territoriales de Melilla y plazas españolas del norte de África.
Entre sus principales cometidos, el ‘Isla Pinto’ efectúa actividades de verificación y control del tráfico marítimo, al tiempo que supervisa la actividad pesquera en su zona de navegación asignada. Además, mantiene una coordinación permanente con la Guardia Civil de Melilla, reforzando la cooperación interinstitucional para mejorar el conocimiento del entorno marítimo y la seguridad de las aguas territoriales.
Esta misión se realiza en el marco de las Operaciones de Presencia, Vigilancia y Disuasión (OPVD) de las Fuerzas Armadas, con el buque integrado en el Mando Operativo Marítimo (MOM) y bajo control operativo del Comandante del Mando de Operaciones (CMOPS). Estas OPVD son una herramienta eficaz para mantener la vigilancia de los espacios de interés permanente, lo que permite detectar anticipadamente amenazas y facilitar una respuesta inmediata y viable ante una potencial crisis.
Preparación y adiestramiento
Con carácter previo a su actual operación, el ´Isla Pinto´ y su dotación completaron un periodo de adiestramiento e inspección de capacidades en la bahía de Cádiz, bajo el mando del comandante de las Unidades de Acción Marítima de Cádiz.
Posteriormente, la unidad continúa su programa de adiestramiento en aguas territoriales de Melilla, con el objetivo de mantener un elevado nivel de alistamiento y plena operatividad a lo largo de todo su ciclo operativo. En este programa, la actividad se centra en ejercicios de control de la plataforma, Seguridad Interior, Force Protection y conocimiento del entorno marítimo, esenciales para el cumplimiento eficaz de sus misiones.
El buque cuenta con una planta propulsora compuesta por dos motores MTU de 1.380 CV cada uno, que permiten una velocidad máxima de 32 nudos, un generador auxiliar con dos motores diésel, armamento portátil de hasta 12,7mm, sistema optrónico FLIR, dos radares de navegación y una embarcación RHIB.
Día a día a bordo
Las vigilancias se organizan en el puente de mando, cámara de máquinas y cubierta, garantizando la seguridad y el correcto funcionamiento del buque en todo momento.
El comandante del patrullero, el teniente de navío Daniel González-Aller Joly, destaca el alto grado de compromiso, profesionalidad y nivel de adiestramiento alcanzado por la dotación del buque, así como “el orgullo que supone contribuir a garantizar la seguridad en aguas de interés alejadas de la península”.
Mando Operativo Marítimo y las OPVD
El Mando Operativo Marítimo (MOM) es el órgano de la estructura operativa de las Fuerzas Armadas, subordinado al Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) responsable, a su nivel, del planeamiento, conducción y seguimiento de las operaciones de presencia, vigilancia y disuasión de los espacios marítimos de soberanía, responsabilidad e interés nacional. Se encuentra bajo el mando del Almirante de Acción Marítima (ALMART), vicealmirante Vicente Cuquerella Gamboa, y tiene sede en Cartagena.
Integrados en el MOM, distintos buques de la Armada realizan, bajo control operativo del Mando de Operaciones, Operaciones de Presencia, Vigilancia y Disuasión (OPVD), que son una herramienta eficaz para mantener la vigilancia de los espacios de soberanía e interés, lo que permite incrementar el conocimiento del entorno marítimo, contribuir a su protección integral —junto a otras instituciones del Estado— y también detectar anticipadamente amenazas y facilitar una respuesta inmediata y viable ante una potencial crisis.








































































