
La Guardia Civil también investiga al propietario del vehículo, que viajaba como acompañante, por cooperar necesario en el delito. En lo que va de año, se han detectado seis casos similares en centros de exámenes de la provincia de Cáceres, que han supuesto la investigación penal de siete personas, por sendos delitos contra la seguridad vial
20 de octubre de 2026 La Guardia Civil ha investigado a un varón de 23 años que fue sorprendido conduciendo un vehículo para acudir al examen de recuperación del permiso de conducción tras haber perdido la totalidad de los puntos.
Asimismo, los agentes han investigado al propietario del automóvil, que viajaba como acompañante, por su presunta participación en los hechos al permitir que el joven condujera a sabiendas de que carecía de autorización administrativa para hacerlo.
Los hechos tuvieron lugar el pasado 14 de octubre en las inmediaciones del Centro de Exámenes de la Dirección General de Tráfico (DGT) en Cáceres, en el marco de la colaboración permanente entre la Guardia Civil y la Jefatura Provincial de Tráfico.
No se trata de un caso aislado. La Guardia Civil ha detectado otros cinco hechos similares en la provincia, que han dado lugar a la investigación penal de cinco personas los pasados meses de enero (Plasencia), mayo (Navalmoral de la Mata), julio (Cáceres), septiembre (Cáceres) y octubre (Plasencia). Con este último caso serían seis, en total, los hechos detectados en la provincia de Cáceres en el último año, con un balance de siete personas investigadas por la supuesta comisión de un delito contra la seguridad vial.
Delito contra la seguridad vial
Los hechos investigados podrían constituir un delito contra la seguridad vial, recogido en el artículo 384 del Código Penal, por conducir un vehículo a motor sin la correspondiente autorización administrativa. En el caso del propietario del vehículo, la investigación se centra en su posible responsabilidad como cooperador necesario, conforme al artículo 28.b) del mismo texto legal.
Por estos hechos, los investigados podrían enfrentarse a penas de prisión de 3 a 6 meses, multa de 12 a 24 meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días.
Con estas actuaciones, la Guardia Civil recuerda la importancia de respetar la normativa de tráfico y advierte del riesgo que supone conducir sin estar legalmente habilitado para ello, manteniéndose una vigilancia permanente sobre este tipo de conductas para prevenir situaciones que puedan poner en peligro la seguridad vial.









































































